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terça-feira, 7 de dezembro de 2010

Iraque o país com mais desaparecidos no mundo

Siempre la madre o el padre de alguien, siempre el hijo de alguien: las personas desaparecidas de Iraq

Por: Dirk Adriaensens
Tribunal BRussells
Traducido por Paloma Valverde

Desapariciones forzosas y personas en paradero desconocido

Una desaparición forzosa (o bajo el auspicio de la ley) está definida en el artículo 2 de la Convención sobre la protección de personas frente a las desapariciones auspiciadas por ley, adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de diciembre de 2006, al igual que el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad llevada a cabo por miembros del Estado o por personas o grupos que actúan bajo la autorización, el apoyo o el consentimiento del Estado tras lo cual se produce la negativa a reconocer esta privación de libertad o a ocultar el destino o el paradero de la persona desaparecida, lo que la sitúa fuera de la protección de la ley. A menudo, las desapariciones forzosas suponen el asesinato; en tales casos, la víctima primero es secuestrada, después detenida ilegalmente y, con frecuencia, torturada; después es asesinada y el cuerpo se oculta. Típicamente, suele ser un asesinato secreto; se intentará que el cuerpo no se descubra de forma que parezca que la persona se ha desvanecido. Quien ha cometido el asesinado tiene presunción de inocencia, puesto que al no existir cuerpo no se puede demostrar que la víctima en realidad haya fallecido [1].El artículo 1 de la Convención señala además que “[…] no existe ningún tipo de circunstancias especiales, ya se trate de un estado de guerra o de amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otro tipo de situación pública extraordinaria, que pueda invocarse como justificación para la desaparición forzosa” [2]. Ni Iraq ni Estados Unidos han ratificado esta convención [3]. Estados Unidos se ha negado a firmarla al aducir: “no cumple nuestras expectativas”, sin dar ninguna explicación [4]. Nuevamente, Estados Unidos se ha colocado por voluntad propia fuera de la legalidad internacional humanitaria.

Según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que entró en vigor el 1 de julio de 2001, cuando la desaparición forzosa se lleva a cabo como parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra cualquier población civil, se califica de crimen contra la humanidad y, por lo tanto, no está sujeta a las limitaciones del Estatuto [5].

El 3 de agosto de 2010, a instancias del Consejo de Derechos Humanos, el Comité asesor del Consejo de Derechos Humanos se hizo cargo de los casos de personas desaparecidas. En su informe final, el grupo dio la definición de personas desaparecidas como: “Aquellas cuyas familias no tienen noticias de ellas y aquellas de las que se informa como desaparecidas, basándose en informaciones fiables; personas que han desaparecido como resultado de un conflicto armado, sea internacional o no. Los Estados, según la Ley Internacional Humanitaria como la Ley de Derechos Humanos, están obligados a tomar medidas para evitar que las personas desaparezcan [6].

Ocupación, leyes de amnistía y reparaciones de guerra Durante las consiguientes discusiones sobre el asunto, los expertos pusieron de relieve cuestiones de importancia. Miguel D’Escoto Brockmann, relator del Comité Asesor y Curtis Doebbler, letrado especialista internacional en Derechos Humanos, afirmaron que lamentaban la decisión de limitar la definición de personas desaparecidas a los conflictos armados y llamaron la atención sobre las graves omisiones en el texto, incluso dentro de los límites de un conflicto armado. El hecho es que hoy, en un momento de ocupación de Iraq y Afganistán, se producen muchas desapariciones, y cada día más en Honduras.

La amnistía fue también un asunto resbaladizo y se arguyó que las leyes de amnistía tienen que prohibirse para quienes hayan violado los Derechos Humanos. Es más, existe el legítimo derecho de reparación y también las familias tienen derecho a cualquier información sobre sus familiares desaparecidos, afirmó D’Escoto.

Sea cual sea la definición que se decida para las “personas desaparecidas” o para las “desapariciones forzosas”, el problema en Iraq se puede considerar, desde cualquier punto de vista, como dramático e incluso apocalíptico. Desde que en 2007 Estados Unidos afirmó que aún estaban implicados en un “conflicto armado internacional” [7] las personas desaparecidas y los desparecidos forzosos después de la invasión de 2003 son, sin paliativos, responsabilidad de aquellos que iniciaron la guerra y de hecho siguen ocupando el país: Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados y, por extensión, su impuesto gobierno marioneta. Todos ellos tienen la absoluta responsabilidad de los desaparecidos, de los asesinatos extrajudiciales y de la impunidad que ellos mismos han creado. Sus milicias y escuadrones de la muerte han torturado, asesinado brutalmente, enterrado en secreto y lanzado miles de cuerpos a las calles y a los ríos, muchos de ellos sin posibilidad de ser identificados.

Más de un millón de desaparecidos en Iraq

Las estimaciones más burdas calculan que en Iraq han desaparecido un millón de personas. Según los datos de Naciones Unidas, Iraq es el país con mayor número de desaparecidos en el mundo. Las desapariciones en Iraq se han producido en distintos períodos de su historia, empezando por la guerra Irán-Iraq en 1980 y hoy se siguen produciendo de forma cotidiana. En este momento, los implicados más relevantes en las desapariciones son el ejército iraquí, la policía, milicias varias, Al-Qaera y el ejército estadounidense [8]. Paul-Henri Arni, director de la delegación regional de la Cruz Roja en Belgrado, afirmó que Iraq tras tres conflictos —una guerra con Irán en la década de 1980, la primera guerra del Golfo en 1991 y la invasión estadounidense de 2003— probablemente tenía el mayor número de desaparecidos en el mundo [9].

Las famosas prisiones secretas de Iraq

La política de ambigüedad mantenida por las fuerzas de ocupación estadounidenses y el creciente fenómeno de las prisiones secretas estadounidenses en Iraq, que incluso las organizaciones internacionales no han sido capaces de localizar, añadido al gran número de prisiones secretas en Iraq —que un diputado del actual parlamento iraquí estimó que superaba el numero de 420— ha llevado a un enorme número de casos, de los que se ha informado o no, de desapariciones forzosas, tal y como han indicado al Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas una serie de ONG durante el Control Anual sobre la situación de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, en noviembre de 2010[10].

Cientos de miles de iraquíes han sido objeto de abusos y torturas en las cárceles y en los centros de detención [11]

. Decenas de miles de iraquíes han desaparecido durante los peores días de la guerra sucia, entre 2005 y 2007. Algunos fueron vistos mientras milicias uniformadas los secuestraban y apilaban en camiones; otros sencillamente parecieron haberse desvanecido. Wijdan Mikhail, ministro iraquí de Derechos Humanos, afirmó que sólo en 2005 y 2006 su Ministerio recibió más de 9.000 quejas de iraquíes que afirmaban que un familiar había desaparecido. Los grupos de Derechos Humanos sitúan el número total en una cifra mucho más alta. El destino de muchos de los iraquíes desaparecidos sigue siendo desconocido. Muchos están languideciendo en una de las famosas cárceles secretas iraquíes [12]. En septiembre de 2010, Amnistía Internacional publicó un informe titulado “New Order, Same Abuses” [“Un orden nuevo, los mismos abusos”] en el que menciona que “varios detenidos habían muerto estando bajo custodia iraquí debido a la tortura o a los abusos perpetrados por los interrogadores iraquíes y por los guardias de la prisión”. El informe dice también que “decenas de miles de iraquíes están encarcelados sin cargos y que los guardias no quieren confirmar el paradero de las personas desaparecidas a sus familiares, lo que para las familias que han perdido a uno de sus miembros ha supuesto uno de los aspectos más devastadores de la ocupación de Estados Unidos” [13].

Decenas de miles de iraquíes buscan a sus desaparecidos.

Desde la guerra de Iraq en 2003, decenas de miles de personas han buscado a sus familiares desaparecidos. Entre junio de 2006 y junio de 2007 el Instituto Anatómico Forense de Bagdad recibió alrededor de 20.000 cadáveres, menos de la mitad de los cuales se habían identificado, según datos de Cruz Roja. Los cuerpos no reclamados fueron enterrados en los diversos cementerios alrededor de la ciudad [14].

Además, el Instituto Anatómico Forense de Bagdad informó que desde 2003 había estado recibiendo un promedio de 800 cadáveres al mes y que se veía incapaz de identificar a una significativa proporción de ellos [15].

El 29 de agosto de 2007, el Comité Internacional de la Cruz Roja manifestó que “No saber el paradero de un miembro de la familia desaparecido como resultado de la guerra y la violencia durante la ocupación es una dura realidad para miles de iraquíes. Madres, padres, mujeres, maridos, hijas, hijos y toda la familia están desesperados por saber el paradero o el final de sus seres queridos. Las personas desaparecidas podrían haber sido capturadas, secuestradas o quizás asesinadas y enterradas en fosas comunes o pueden estar en un hospital en una situación crítica o permanecer en un lugar de detención secreto. En el fragor de los conflictos, los miembros de la familia pueden verse separados mientras huyen de las zonas de combate buscando un lugar seguro. A veces nunca vuelven a reunirse. Es responsabilidad de las autoridades asegurar el esclarecimiento del destino de estas personas desaparecidas [16].

Cadáveres sin reclamar por temor a las represalias

El informe bimensual de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas del 16 de enero de 2007 decía: “La situación es especialmente grave en Bagdad donde los cuerpos no identificados de las personas asesinados mediante ejecución se hallan a diario en gran número. Con frecuencia, las familias de las víctimas son remisas a reclamar los cadáveres en los seis Institutos anatómico forenses del país por temor a las represalias. Las familias de los asesinados necesitan obtener un permiso de la comisaría que deben presentar en el Instituto, pero muchos de ellos están demasiado atemorizados y creen que los policías podrían ser responsables de las desapariciones y los asesinatos […] El Instituto Anatómico Forense de Bagdad informó del transporte semanal a los cementerios de Najaf y Kerbala de unos 200 cadáveres no identificados, cuyos familiares no los reclamaron por temor a las represalias. Además, hay informes de cuerpos que han sido enterrados en fosas comunes y no han sido registrados en las morgues” [17] y [18].

“La inexorable violencia sectaria en Bagdad persigue a las víctimas incluso en las morgues”, era el titular del New York Times del 30 de julio de 2006. Las morgues se han convertido en una fuente de peligros, al menos para los árabes suníes. Las milicias chiíes han estado acampadas especialmente ante la morgue central de Bagdad y las autoridades han recibido docenas de informaciones sobre secuestros y asesinatos de árabes sunníes producidos allí [19]. Ni siquiera ir a visitar a un familiar al hospital es seguro [20].

2003-2010: ¿Medio millón de iraquíes desaparecidos?

Las fuerzas ocupantes y las autoridades iraquíes tratan el problema de los desaparecidos y de las personas en paradero desconocido en Iraq con secretismo. Las cifras dadas por Estados Unidos y el gobierno iraquí son a la baja y no tienen la menor fiabilidad.

Según el gobierno iraquí, miles de iraquíes están registrados como personas desaparecidas desde el inicio de la ocupación hace siete años, a pesar de que reconocen que esas cifras sean sólo una pequeña fracción del número real. Se cree que la mayoría de los que han desaparecido están muertos, pero incluso aquellos cuyos cuerpos han sido encontrados no siempre se han identificado enseguida; el 25 de mayo de 2009, el Dr. Munjid Salah al-Deen, el director de la morgue central de Bagdad, declaró al New York Times que su equipo trabajaba para identificar 28.000 cuerpos recibidos sólo de 2006 a 2008 [21].

El informe de 20 de marzo de 2008 de la Media Luna Roja iraquí afirmaba que nada más iniciarse la guerra contra Iraq se habían registrado 70.000 casos de personas desaparecidas en el país [22]. Ni siquiera la Cruz Roja Internacional es inmune a la anarquía que asola Iraq: el 17 de diciembre de 2006, 30 de sus trabajadores fueron secuestrados de sus oficinas de Bagdad, 13 de los cuales siguen aún en paradero desconocido [23].

Según el informe de junio de 2008 de la Cruz Roja Internacional, más del 82 por ciento de las personas desplazadas son mujeres y niños menores de 12 años. Los estudios del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR) realizados en 2009 afirman que el 20 por ciento de los desplazados y el 5 por ciento de los refugiados retornados denunciaron casos de niños desaparecidos [25]. Este hecho puede atribuirse a la violencia general, lo que incluye secuestros y posibles reclutamientos forzosos, entre otras cosas.

En noviembre de 2009, la población total desplazada se calculó en 2,7 millones o 467.517 familias [27]. Si el 20 por ciento de esas familias informan de niños desaparecidos, un simple cálculo indica que han desaparecido más de 93.500 niños miembros de las familias desplazadas en el interior. Es más, muchas comunidades informan de miembros de las familias desaparecidos (el 30 por ciento de familias desplazadas en el interior, el 30 por ciento de familias desplazadas retornadas y el 27 por ciento de refugiados retornados) lo que indica que desaparecieron por raptos, secuestros y detenciones y que no saben lo que les ocurrió a sus familiares [28]. No obstante, un cálculo aproximado podría dar la cifra de 260.000 personas desaparecidas, la mayoría desapariciones forzosas, entre la población refugiada y los desplazados internos tras la operación Conmoción y pavor. El informe de ACNUR de 2009 menciona que la mayoría de los refugiados retornados habría huido por la violencia generalizada (el 51 por ciento), por amenazas o ataques (el 39 por ciento) y por las operaciones militares (el 3 por ciento). Uno de cada cinco iraquíes es refugiado o desplazado interno [29]. Si se extrapolan las cifras de ACNUR al 80 por ciento restante de la población, el número total de personas desaparecidas desde la operación Conmoción y pavor podría ser más de medio millón.

El Dr. Muthana Hariz Al-Dari, presidente de la Asociación de Ulemas Musulmanes en Iraq, mencionó hace unos meses en una entrevista realizada a Al-Jazeera que desde 2003 alrededor de 800.000 iraquíes están desaparecidos. Afirmó que la Asociación de Ulemas ha documentado meticulosamente las personas desaparecidas desde 2003 y que podría justificar esta cifra con nombres y hechos.

La guerra sucia para subyugar al pueblo iraquí La orgía de asesinatos en Iraq es parte de la estrategia de la guerra sucia de Estados Unidos, descrita por Seymour Hersh el 15 de diciembre de 2003 en el New York Times: “Un asesor estadounidense afirmó que ‘la única forma que tenemos de ganar es utilizar métodos no convencionales. Vamos a tener que jugar su juego. La guerrilla contra la guerrilla. El terrorismo contra el terrorismo. Tenemos que aterrorizar a los iraquíes hasta la sumisión […] la operación propuesta —denominada por uno de los asesores del Pentágono ‘caza preventiva humana’—tiene el potencial de convertirla en otro programa Fénix (de Vietnam) […] Necesitamos de todo punto una respuesta no convencional pero va a ser un caos’.” [30]. Caos… desde luego. Y la prensa occidental no va a informar de ello.

Craig Murray, ex embajador británico en Uzbekistán, escribió en octubre de 2006: “[…] La prueba de que Estados Unidos contribuyó directamente a la creación de la actual guerra civil en Iraq mediante su estrategia de seguridad secretista es indiscutible. Históricamente, desde luego, esto no tiene nada de novedoso. Divide y vencerás es una estrategia de los poderes coloniales que ha sobrevivido a la prueba del tiempo. En realidad, ya se utilizó en la ocupación británica de Iraq hace ahora unos 85 años” [31].

“Cuando las organizaciones de la Shía apoyadas y financiadas por Estados Unidos asesinan a un sunní no es la Shía la que mata a un sunní; no es la violencia sectaria: es Estados Unidos quien asesina a un sunní. Cuando una milicia Sunní, apoyada y entrenada por Estados Unidos, asesina a un chií, no es un sunní el que mata a un chií, no es la violencia sectaria, es Estados Unidos quien asesina a un chií. Cuando una milicia de seguridad kurda, armada por Israel y apoyada por Estados Unidos, asesina a un árabe, no es un kurdo el que mata a un árabe, no son asesinatos basados en el odio racial, es Estados Unidos e Israel quienes matan árabes. Cuando grupos musulmanes armados por Israel, apoyados y financiados por Estados Unidos, asesinan a un cristiano o grupos de cristianos asesinan a musulmanes no son los musulmanes quienes matan a los cristianos o viceversa, no es la violencia sectaría, es Estados Unidos e Israel quienes asesinan a musulmanes y cristianos […] y cuando el gobierno marioneta shií, apoyado y financiado por Estados Unidos, tortura y asesina a sunníes disidentes, no es la violencia sectaria, es Estados Unidos que apoya el terrorismo de Estado”, escribió Jonathan Azaziah [32]. Esta afirmación es cierta. Estados Unidos y Reino Unido organizaron la caza preventiva humana e Israel y las fuerzas aliadas iraquíes la utilizaron para violar, recluir, torturar y asesinar a millones de iraquíes. Millones de iraquíes fueron expulsados de sus casas, se convirtieron en desplazados internos y salieron al exilio. Estados Unidos, Reino Unido e Israel no son los únicos que llevan a cabo esta política de limpieza étnica. Hay también pruebas de la implicación iraní y su cooperación con las fuerzas ocupantes en actividades de los escuadrones de la muerte en Iraq.

Los datos de la morgue: prohibidos

Iraq afirma que no tiene una base de datos centralizada para intentar relacionar los cadáveres enterrados en fosas comunes en los últimos años con la lista de nombres de personas desaparecidas. Tampoco hay registros de las víctimas de la violencia sectaria que han sido enterrados en lugares sin identificar. ¿De verdad Iraq no posee una base de datos centralizada para los cadáveres no identificados o se trata del gobierno iraquí corrupto que no desea aportar los datos reales porque están implicados hasta el cuello en los llamados asesinatos sectarios?

El 7 de septiembre de 2006, The Washington Post informó de que desde el inicio de la guerra contra Iraq, el asunto de las bajas de civiles había sido un tema caliente en el ámbito político. Muy poco después de la invasión, Estados Unidos y los dirigentes iraquíes prohibieron a los responsables médicos de Bagdad dar las cifras de la morgue [33].

A IPS se le negó el acceso a la morgue central de Bagdad, y se le dijo a la agencia “que los periodistas tenían prohibido dar información sobre las condiciones en el interior”, escribieron Brian Conley e Isam Rashid el 7 de junio de 2006. “Faik Bakr, el último director de la morgue, recibió amenazas de muerte porque declaró que en los meses anteriores hubo más de 7.000 iraquíes asesinados a manos de los escuadrones de la muerte”, afirmó un empleado a IPS. “La mayoría de los muertos llegan con las manos atadas a la espalda” [34].

El 6 de octubre de 2006, Global Security afirmó que “las estadísticas parciales dadas a conocer por el Ministerio del Interior indican que desde agosto a septiembre se ha producido hasta un 42 por ciento de incremento en la tasa de mortalidad de los civiles. Según el ministro, en septiembre murieron 1.089 civiles frente a los 769 que murieron en agosto y los 1.065 en julio. El número aparentemente no incluye los cuerpos sin identificar que pasaron por la morgue de Bagdad en un mes determinado. La morgue ha recibido órdenes de no dar más datos [35]. en ese período Las cifras de la morgue de Bagdad, tal y como informaron los noticiarios como ABC News, fueron mayores que el número oficial de muertos: en junio, 1.595 cuerpos; en julio 1.855 y en agosto 1.535.

El gobierno iraquí dio instrucciones a todos los responsables de seguridad y de sanidad para que no se filtrara a los medios de comunicación el número de muertos. A diario y por todo Bagdad se encontraban docenas de cadáveres, “[…] no estamos autorizados a dar las cifras pero le puedo asegurar que aún seguimos recibiendo cadáveres a diario; los hombres no llevan identificación encima”, afirmó, el 19 de febrero de 2008, un médico de la morgue a IPS [37]. En el momento álgido de los asesinatos entre 50 y 180 cadáveres diarios eran arrojados en las calles de Bagdad y muchos llevaban signos de tortura, como perforaciones o quemaduras de cigarrillos [38].

La presión política para rebajar las cifras El 10 de agosto de 1006, Reuters mencionó que los ministros iraquíes de Sanidad, Interior y Defensa daban, de manera sistemática, cifras más bajas que las que emitía la morgue [39].

El 19 de marzo de 2008, The Guardian informó de que “[…] no hay ausencia de datos, sino que estos varían enormemente. Inicialmente, el ministro de Sanidad intentó mantener una estadística basada en los datos de la morgue pero después dejó de dar cifras por las presiones del gobierno impuesto por Estados Unidos en la Zona Verde. El director de la morgue de Bagdad, ya bajo estrés debido al incremento del horror al que se enfrentaba en su trabajo diario, fue amenazado de muerte porque las estadísticas que publicaba los dejaban en mal lugar. Las familias de los difuntos querían que dijese la verdad pero como otros profesionales se dio cuenta de que tenía que huir de Iraq. El Dr. Salih Mahdi Motlab al-Hasanawi, el ministro de Sanidad nombrado tras la prohibición de dar cifras oficiales de la morgue, dijo que las estadísticas estaban motivadas por la controversia de las cifras de bajas de civiles [40].

Un portavoz del Ministerio de Sanidad afirmó que el ministro había requerido a los responsables sanitarios en Bagdad para que no recibieran ningún cuerpo sin identificar y que éstos únicamente podían recibirse en las morgues [41].Un alto cargo internacional en Bagdad afirmó que responsables del Ministerio de Sanidad habían citado una tasa de mortalidad mucho mayor antes de que la tuvieran que reducir en respuesta a lo que definió como presión política. No obstante, el 7 de septiembre de 2006 el ministro de Sanidad confirmó que estaba previsto construir dos nuevas morgues filiales en Bagdad con dotación médica y unidades de refrigeración para aumentar la capacidad a 250 cadáveres diarios. Los planes de expansión de la morgue demuestran de manera dramática el aumento de la violencia en Bagdad desde la invasión de Estados Unidos.

En 2002, antes de la entrada de las fuerzas estadounidenses en Iraq, la morgue de Bagdad recibía, según sus responsables, una medida de 15 personas al mes víctimas de disparos. La mayoría de los cuerpos que recoge la morgue de Bagdad no están identificados y permanecen así durante largos períodos de tiempo a la espera de poder ser identificados [42].

Los profesionales de los medios advertidos de no escribir sobre los crímenes de la ocupación

La falta de voluntad de solucionar la desaparición de personas y los cadáveres sin identificar corre paralela a la falta de interés en contabilizar con rigor los muertos. Muchos expertos han dicho que el recuento de los muertos civiles es incompleto. Richard Brennan, que ha realizado las investigaciones sobre mortalidad en Congo y Kosovo, afirmó que los datos de mortalidad en Iraq están “tremendamente por debajo de la realidad” porque muchas muertes se producen en zonas de guerra sobre las que no se informa. Las cifras de Iraq Body Count son aún más incompletas ya que muchos de los asesinatos han ocurrido en zonas de las que los periodistas no tenían siquiera conocimiento o que eran inaccesibles [43]. Medialens mencionó que una investigación sobre los muertos en Guatemala desde 1960 a 1996 concluyó que el número de muertes de las que la prensa informaba decrecía a medida que la violencia aumentaba, lo que coincidía con el asesinato de periodistas [44].Los profesionales de los medios en Iraq han sido amenazados, secuestrados y 355 —de los cuales 325 eran iraquíes— fueron asesinados, según la relación publicada por el Tribunal BRusells: una relación que sobrepasa la tasa media de muertos en cualquier otra zona de guerra en la historia [45]. A los periodistas occidentales empotrados se les permitió informar desde la seguridad de la Zona Verde y a menudo repetían la voz de su amo (Centcoom). ¿Cómo es posible que toda la verdad sobre el número de muertos iraquíes y la limpieza étnica salga a la luz en tales condiciones adversas?

Probablemente muchas muertes producidas en las zonas periféricas a Bagdad nunca aparezcan en los registros oficiales, según afirmó el 15 de agosto de 2006 Anthony H. Cordesman, un analista militar del Centro para la Estrategia y los Estudios Internacionales, un grupo de investigación de Washington. Esto ayuda a comprender por qué las muertes en Bagdad suponen un gran porcentaje del número total, según un informe de 2006 [46].

Informaciones sobre cadáveres no identificados

El 6 de febrero de 2009, Dahr Jamail, uno de los pocos periodistas no empotrados, informaba de que en la zona bagdadí de al-Adhamiya, que antes era un parque, se había convertido en un cementerio con más de 5.500 tumbas. El primer cuerpo fue enterrado el 21 de mayo de 2006. “De la mayoría de los cadáveres enterrados aquí la prensa nunca ha informado”, declaró a Jamail Abú Ayad Nasir Walid, de 45 años y director del cementerio. “La mayor parte de los muertos nunca los registró nadie”, dice Ali, un enterrador, “porque nosotros no comprobamos los certificados de defunción; sólo intentamos enterrar los cuerpos lo más rápidamente posible. Yo anoto los nombres en mi agenda pero nadie del gobierno ha venido jamás a preguntar cuánta gente hay enterrada aquí. Tampoco parecen interesados ni la prensa ni el Ministerio de Sanidad” [47].

Estos enterramientos —y hay muchos— ponen de manifiesto las dudas sobre el número ‘oficial’ de desaparecidos forzosos y de personas con paradero desconocido en Iraq.

Ya el 17 de agosto de 2005 —medio año antes de los atentados de la mezquita de Samarra— Robert Fisk informó de que se calculaba que la morgue de Bagdad había recibido sólo en julio unos 1.100 cadáveres, la mayoría de ellos ejecutados, con las vísceras arrancadas, acuchillados, apaleados y torturados hasta la muerte. El número es secreto, escribió, pero estas cifras implican un aumento del 85 por ciento si las comparamos con las cifras para el mismo mes antes de la invasión liderada por Estados Unidos. Las últimas cifras muestran una tendencia al aumento: en 2004 y 2003, las cifras de julio fueron de 800 y 700 respectivamente. En comparación con períodos equivalentes para 1997, 1998 y 1999, las cifras no alcanzaron los 200. “Llevaron tantos cuerpos a la morgue que había que apilarlos. Los cuerpos sin identificar se entierran pasados varios días por falta de espacio, pero la municipalidad está tan saturada por el número de asesinatos que ya no pueden dar el servicio de coches ni de personal para trasladar los restos mortales a los cementerios [48] [49].

El informe del Comité Internacional de la Cruz Roja del 17 de abril de 2006 calculó que unos 100 civiles morían asesinados a diario, de los que la mitad siguen sin identificar o sin ser reclamados. Así, se han enterrado miles de cuerpos sin identificar en los cementerios de Iraq. Cada tres o cuatro días se enviaban cuerpos a enterrar simplemente para hacer sitio para los cadáveres entrantes en el día, lo que hacía que la identificación fuera inviable en ese lapso de tiempo [50]. Entre tanto, decenas de miles de personas estaban bajo custodia de las autoridades iraquíes y de la fuerza multinacional en Iraq. Al mismo tiempo, decenas de miles de familias seguían sin noticias de sus familiares que habían desaparecido durante los conflictos recientes y pasados [51]. Hoy existe un nuevo trabajo en Bagdad. Por un dinero, algunas personas rebuscan en los vertederos y en las márgenes de los ríos. ¿Cómo puede vivir la gente con tal grado de violencia y no estar permanentemente aterrorizado? [52].

Las cifras de la morgue de Bagdad Como en 2006

la violencia seguía en aumento en la capital iraquí, la tarea de buscar a los desaparecidos se convirtió en una prueba sombría y espantosa. Las escasísimas agencias de investigación de Iraq estaban mal dotadas para investigar un crimen de tal magnitud, por lo que para las familias buscaban información las morgues a menudo eran las que aportaban la única certeza [53].

El 16 de abril de 2006, Munjid al-Rezali, director de la morgue central de Bagdad, afirmó que en 2006 llegaron al menos 30.000 cadáveres a la morgue central tras el pico de violencia sectaria y sólo un tercio han sido identificados. “En 2006, había una media de 3.000 cadáveres al mes. Yo denomino a eso el año del horror [54]. Sólo en 2006, la morgue de Bagdad recibió alrededor de 16.000 cadáveres sin identificar, la mayoría de ellos víctimas de los escuadrones de la muerte y de otro tipo de violencia sectaria, según declaraciones de un trabajador de la morgue realizadas el 14 de enero de 2007 [55].

“El 90 por ciento de los cadáveres recibidos en 2006 estaban sin identificar frente al 50 por ciento en 2007 y al 15 por ciento en 2008”, afirmó el Dr. Munjid Salahudin, director del Instituto de Medicina forense el 25 de octubre de 2009 [56]. Naciones Unidas, que cita las cifras del Ministerio de Sanidad iraquí, informó que en septiembre de 2006 se habían encontrado 1.471 cadáveres en Bagdad y 1.782 en octubre del mismo año [57].

Desaparición de cuerpos no identificados del cementerio de Wadi a- Salam de Najaf

Existen claves para contar el número de cadáveres no identificados, como el número de personas enterradas en el principal cementerio chií de la ciudad sagrada de Najaf. Un gran porcentaje de las personas allí enterradas siguen sin estar identificadas. Pero incluso allí, las muertes están limitadas esencialmente a chiíes que han fallecido tanto por causas naturales como violentas. Amar al-Izari, director de la oficina de estadísticas del cementerio, afirma que el número de enterramientos aumentó de 32.000 en 2004 y 2005 hasta casi 50.000 en 2006 y 54.000 en 2007. El año pasado el número cayó hasta los casi 40.000 como resultado del ligero descenso de la violencia. No hay estadísticas anteriores a la guerra porque los documentos están destruidos por las batallas [58].

El 9 de septiembre de 2007, Middle East Online informó que desde que se inició la invasión estadounidense de Iraq se habían enterrado hasta 40.000 cadáveres sin identificar en el cementerio de Wadi al-Salam de Najaf, según los datos aportados por Ahmed Di’aibil, un portavoz del gobierno de Najaf. Todos los cadáveres están numerados y fotografiados y la ubicación de su enterramiento registrada. Los datos están anotados en un registro con la esperanza de que finalmente las familias puedan identificar los cuerpos. Miles de cuerpos más han debido de ser abandonados en los desiertos que rodean Najaf [59]. Antes de la invasión de Iraq, los voluntarios enterraban hasta 40 personas al mes. En los peores meses de la ocupación esta cifra se multiplicó por 50 y los voluntarios llegaron a enterrar a un promedio de más de 2000 víctimas de la ocupación al mes, según informó 15 de septiembre de 2007 Michael Ware, periodista de la CNN [60].

Ya el 17 de septiembre de 2004, Robert Fisk escribió: “En Bagdad cada día se llevan a las morgues hasta 70 cadáveres de iraquíes, asesinados por bala. Por ejemplo, en Najaf, las autoridades de los cementerios registran a diario la llegada de hasta 20 cadáveres víctimas de la violencia” [61], una cifra que multiplica por 15 los datos de antes de la guerra y desde 2004 la situación empeoró paulatinamente.

Ignoro si ustedes saben que el gobierno marioneta decidió enterrar muchos de los cadáveres no identificados encontrados en Bagdad en el cementerio chií de Najaf (Dar a- Salam) simplemente para dar la impresión de que muchos de los asesinatos se producían entre los shiíes mientras sus milicias asesinaban a sunníes en Bagdad y sus alrededores.

Cuando consideramos esas cifras, un sencillo cálculo nos basta para llegar a la conclusión de que desde marzo de 2003, probablemente unos 80.000 cadáveres no identificados hayan sido enterrados en el cementerio de Najaf.

El 25 de octubre de 2009 Associated Press mencionó que en el cementerio de Najaf había una nueva zona para “los cadáveres no identificados y no reclamados, alrededor de unos 22.000”, según datos oficiales [62]. Por lo tanto, entre 2007 y 2009, la mitad de los cuerpos no identificados parece que se han desvanecido. ¿Alguien puede explicar qué ha ocurrido con esos cadáveres?

Información arbitraria sobre cadáveres no identificados fuera de Bagdad

El 17 de julio de 2007, la BBC citó al director del Departamento forense del hospital de Kut (provincia de Wasit) sobre el constante flujo de cadáveres: “Hasta ahora hemos estado recibiendo unos 500 cadáveres, la mayoría de ellos con signos de tortura. Están en avanzado estado de descomposición, por lo que no se puede estar mucho tiempo cerca de ellos”. Tardaron casi tres días en que la corriente los arrastrara desde dónde los habían tirado. La mayoría de ellos siguen sin ser identificados [63].

El 8 de febrero de 2008, [la ONG] Voices of Iraq informó de que el número de cadáveres no identificados enterrados en Kerbala desde junio de 2006 alcanzó la cifra de 2.043 [64].

Desde diciembre de 2006 hasta febrero de 2007 el número de cadáveres enterrados sin identificar en fosas comunes en la provincia de Wassir, situada a 180 kilómetros de Bagdad, fue de 177 [65].

El 17 de julio de 2007, en una información de IPS desde Baquba (en el centro de la provincia de Diyala) se citaba a Nima Jimaa, un responsable de la morgue: “La morgue recibe una media de cuatro o cinco cadáveres al día. Muchos más se lanzan a los ríos y a las granjas o a veces sus asesinos los entierran por diversas razones. Las cifras que registramos aquí son sólo una parte de los asesinatos. Con frecuencia, las familias son incapaces de identificar y recuperar los cadáveres. Es extremadamente peligroso moverse por la ciudad, además muchos cadáveres nunca llegan a la morgue para ser identificados o contabilizados [66].

El 11 de noviembre de 2005, Iraqi Monitoring Network for Human Rights (MHRI en sus siglas en inglés) informó de las más de 280 personas desaparecidas de la ciudad de Faluya. Su destino sigue sin conocerse a día de hoy. Esas personas están oficialmente registradas por las autoridades de la ciudad con sus nombres y fotos. Por otro lado, se calcula que el número total de personas desaparecidas en Faluya supera los 500 [67].

En cada ciudad y en cada pueblo de Iraq hay historias similares sobre las desapariciones forzosas o las personas en paradero desconocido. No hay información disponible de Mosul, Basora, Ramadi, al-Qaim, Hadiza ni de muchas otras ciudades y pueblos dónde se han producido limpiezas étnicas.

Aumento de tropas: aumento de desparecidos y cadáveres sin identificar.

En agosto de 2007, IraqSlogger reveló que la presencia de Estados Unidos en Bagdad durante el incremento de tropas [the surge] había demostrado que prácticamente no se había producido ningún progreso en la erradicación de la violencia sectaria de los escuadrones de la muerte que inundaba la capital. Entre el 18 de junio y el 18 de julio de 2007, se encontraron abandonados, por distintos lugares de Bagdad, hasta 592 cadáveres sin identificar [68].La mayoría de los cadáveres encontrados por la policía —en un promedio de 20 al día— estaban atados, con los ojos vendados y habían sido ejecutados de un disparo, víctimas de la violencia sectaria de los escuadrones de la muerte. Además, muchos presentaban signos de tortura o mutilaciones. A pesar de las declaraciones en contra de los dirigentes iraquíes y estadounidenses, las informaciones indicaban que el número de cadáveres sin identificar en la capital había aumentado de nuevo a los niveles anteriores al incremento de tropas en mayo y junio de 2007 [69].

Según las estadísticas del Ministerio del Interior iraquí, el número de cadáveres sin identificar encontrados en Bagdad aumentó más del 70 por ciento durante mayo de 2007 respecto a los primeros meses del mismo año, a pesar del absurdo optimismo del gobierno de Bush y del general Petraeus respecto a que “el aumento de tropas funcionaba”. Las cifras, además, demostraron un descenso en el número de muertes de víctimas identificables en Bagdad, de las 495 de abril a las 344 de mayo. Hay que tener en cuenta que normalmente las víctimas de coches bomba, artefactos de fabricación casera o ataques de mortero pueden ser identificadas, pero no así las víctimas que fueron secuestradas, torturadas y asesinadas porque antes de que sus cadáveres sean arrojados a cualquier lugar, les despojan de todo lo que pueda servir para su identificación [70].

En el informe del semestre enero-junio de 2008 sobre Derechos Humanos de la UNAMI se afirma que “se ha encontrado un gran número de cuerpos sin identificar en Diyala, Nínive, al-Anbar y Diwaniya, pero especialmente en Bagdad. Muchos de esos cuerpos tenían signos de tortura: algunos llevaban los ojos tapados y otros estaban decapitados” [71].

El 6 de febrero de 2009, el informe del Grupo de trabajo sobre desaparecidos, que investiga la situación en Iraq, informaba de que el número de casos al inicio del período estudiado (del 1 de diciembre de 2007 al 30 de noviembre de 2008) fue de 16.387 [72].

Desapariciones en los controles militares

Según declaró el 6 de junio de 2007 Mujaled al-Aani, portavoz de la ONG iraquí Human Rights Association (HRA en sus siglas en inglés), el número de personas desaparecidas tras ser detenidas en los controles militares en la capital se había incrementado significativamente desde febrero de 2007. El ministro iraquí de Derechos Humanos afirmó que estaban investigando muchos casos de iraquíes desaparecidos después de haber sido detenidos en los controles militares, pero afirmó que “los oficiales de la Policía han demostrado sobradamente que no tienen nada que ver con las desapariciones” [73], lo que contradice los muchos relatos de testigos. Por ello, es perfectamente comprensible que la evidente falta de justicia en Bagdad lleve a muchos de sus residentes a no confiar en las autoridades, ya sea el ejército, la policía o los responsables gubernamentales [74].

Un estudio de caso: el Ministerio de Sanidad, una institución muy insana Ali Al-Shimari, ministro de sanidad en 2006, pertenecía al movimiento político de Moqtada as-Sáder, en el mismo momento que su brazo armado, el Ejército del Mahdi, actuaba con impunidad en los hospitales. Enfermos y heridos fueron secuestrados de los hospitales públicos y más tarde asesinados. Como consecuencia, más y más iraquíes evitaban los hospitales. “los hospitales se han convertido en campos de batalla”, afirmó Abú Nasr [75].Ali al-Shimari huyó del país tan pronto como las acusaciones de crímenes sectarios se presentaron contra responsables del ministerio. Estados Unidos dio asilo político a al-Shimari [76]. Después del ataque de la mezquita Askariya de Samarra (también conocida como la Mezquita dorada) el 22 de febrero de 2006 [77], Alí al-Shimari y su lugarteniente Hakim al-Zamili, un comandante del Ejército del Mahdi convirtió el Ministerio de Sanidad en un centro de tortura y asesinatos. En septiembre de 2006, cuando las calles de Bagdad estaban ahogadas por los miles de cuerpos brutalmente asesinados, el primer ministro Nouri al-Maliki ordenó al Ministerio de Sanidad que no aportara más cifras sobre muertes a Naciones Unidas, como habían hecho con anterioridad [78]. El 8 de febrero de 2007, las fuerzas de ocupación asaltaron el Ministerio y detuvieron a Hakim al-Zamili, a quien acusaron de financiar presuntamente a las milicias: utilizaba las ambulancias y los hospitales para llevar a cabo sus asesinatos: fue un sospechoso clave en el secuestro y (presunto) asesinato de su colega Ammar al-Saffar, que era además el segundo del Ministerio de Sanidad [79]. Después de dos días de un juicio deslucido por las acusaciones de intimidación por parte de los testigos, los cargos se retiraron y Zamili quedó en libertad tras un año bajo custodia estadounidense [80]. Según fuentes fiables iraquíes, Hakim al-Zamili asesinó a 160 personas, entre ellas al Dr. Raad al-Mahdawy, sunní, director general del Departamento de Salud en Diyala. Según algunos testigos, la puesta en libertad en 2009 de al-Zamili, fue parte del trato para la devolución de los cinco británicos que una oscura milicia, conocida como Resistencia Islamica Chií en Iraq, mantuvo secuestrados durante dos años. Este grupo de británicos fueron secuestrados en mayo de 2007 por un grupo de unos 40 hombres “disfrazados” de policías iraquíes mientras estaban instalando un software anti-corrupción en el Ministerio iraquí de Finanzas [81]. Las autoridades iraquíes actuaron como los principales negociadores y agentes en el trato [82]. “Lo primero que Hakim al-Zamili hizo después de su puesta en libertad fue asesinar a Hassan Aziz, un juez que tomó parte en su juicio. Ahora este criminal es diputado del nuevo Parlamento iraquí”, según declaró una fuente anónima iraquí.

Hakim al-Zamili, recientemente elegido parlamentario del bloque Sadrista, es ahora uno de los más fervientes defensores de la pena de muerte contra el ex viceprimer ministro Tareq Aziz [83]. Esta es hoy la tristísima realidad en la sangrienta democracia iraquí.

Deportar refugiados es delito Mientras que a esos criminales, culpables de los peores crímenes cometidos bajo la mirada del ocupante estadounidense, se les permita participar en el proceso político, la resistencia política continuará; las ejecuciones sumarias continuarán, las desapariciones continuarán, diga lo que diga el gobierno de Obama. El 19 de octubre de 2010, una encuesta de ACNUR sobre iraquíes que han regresado a Bagdad desde países vecinos, daba a conocer que los retornados se han encontrado con tal grado de inseguridad física, dificultades económicas y carencia de servicios públicos básicos que la mayoría de ellos había lamentado su decisión de regresar a Iraq. Durante el transcurso de esas entrevistas, los retornados informaron al personal de la Comisión de numerosas explosiones, acosos, operaciones militares y secuestros acaecidos en las zonas de retorno. Muchos entrevistados aseguraron que se vieron obligados a regresar a Iraq porque no podían permitirse el alto coste de vida en los países de asilo [84]. El 26 de noviembre de 2010, el New York Times afirmaba: “Aquí se ha iniciado un segundo éxodo de iraquíes que regresan tras huir de la carnicería acaecida durante el punto más álgido de la guerra, pero ahora se encuentran con que la violencia y la gravísima falta de empleo los están empujando otra vez a abandonar sus casas […] Esta nueva migración demuestra lo lejos que se encuentra la nación de ser estable y segura” [85]. En este contexto, es un crimen que muchos países europeos deporten a los refugiados iraquíes a su país.

El trauma de los refugiados iraquíes

Según los datos revelados el 22 de enero de 2008 por ACNUR, los refugiados iraquíes en Siria están padeciendo traumas extremos, mucho mayores que los que sufren otros refugiados de conflictos recientes en cualquier parte del mundo. Las cifras revelan que el 89,5 por ciento sufren depresión, el 81,6 por ciento ansiedad y el 67,6 por ciento estrés postraumático [86]. Una de cada cinco personas registradas en ACNUR—más de 19.000 desde enero de 2007 — fueron registradas como “víctimas de tortura o violencia” en Iraq. El 77 por ciento de los refugiados iraquíes relataron estar afectados por los bombardeos aéreos y los ataques con mortero o con misiles. El 80 por ciento ha sido testigo de disparos; el 68 por ciento ha sido interrogado o ha sufrido acoso, lo que incluye haber recibido amenazas de muerte por parte de las milicias u otros grupos; el 16 por ciento ha sido torturado; el 72 por ciento ha sido testigo de la explosión de un coche bomba y el 75 por ciento conoce a alguien al que han asesinado. El informe también pone de manifiesto las diversas formas de tortura padecida por los iraquíes refugiados, entre las que se cuenta las palizas, las descargas eléctricas, la introducción de objetos bajo las uñas, quemaduras y violaciones [87]. Datos abrumadores. Realidades estremecedoras.

Conclusiones Primera.-

Los simples cálculos realizados y las proyecciones que hemos hecho, basadas en informes oficiales y en fuentes dignas de confianza, son más fiables que las cifras manipuladas dadas a conocer por Estados Unidos y su gobierno marioneta iraquí. Hay que ser conscientes de que las cifras representan personas y de que la negativa a dar datos reales sobre las personas desaparecidas es un crimen contra la humanidad. Una incomprensible falta de respeto por los seres humanos los deja en el olvido porque Estados Unidos y sus secuaces así lo quieren. También debemos recordar que las personas sin identificar y los desaparecidos o las personas en paradero desconocido o como los queramos denominar, siempre son el padre, la madre o el hijo de alguien. Cada uno de ellos tenía una cara antes de que fuera desmembrado, desfigurado, quemado con ácido, agujereado, abrasado, golpeado, pateado y después su cadáver fuera lanzado a las calles o enterrado en una fosa común con otros cadáveres igualmente sin identificar. Cara uno de ellos tenía una cara que podemos ver, oír, reír y llorar, hablar y sentir antes de que fuera eliminado. La vida y la dignidad han sido sacrificadas en el altar del beneficio y la avaricia de las corporaciones.

Segundo.-

Muy raras veces un ejército invasor y ocupante ha solucionado los problemas de un país. La ocupación es la forma más extrema de dictadura; la ocupación es saqueo, es el robo de los recursos de un país en lugar de pagar por ellos; ocupación es asesinar personas en lugar de salvar sus vidas; la ocupación da a los psicópatas los medios para poder asesinar con impunidad. Los ejemplos de Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial [88], las guerras sucias de Vietnam y Centroamérica deben abrirnos los ojos.

Sólo la total y absoluta retirada de las tropas extranjeras de suelo iraquí puede garantizar el inicio de un proceso democrático genuino en Iraq. Únicamente la retirada total y absoluta de las tropas extranjeras puede ser el comienzo de una investigación profunda y justa sobre las personas desaparecidas en Iraq. Sólo la total y absoluta retirada de las tropas extranjeras puede poner fin al caos que la invasión anglo-estadounidense ha creado.

Algunos interrogantes

¿ Despertará por fin el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y nombrará un relator especial para los Derechos Humanos en Iraq, para investigar en profundidad una de las peores crisis del planeta respecto a los Derechos Humanos?

¿Conoceremos alguna vez las revelaciones de WikiLeaks sobre la guerra sucia en Iraq?

¿Conoceremos alguna vez el número real de personas desaparecidas en Iraq, torturadas y después asesinadas por los famosos escuadrones de la muerte y las milicias, organizadas, financiadas, equipadas, entrenadas y desplegadas por los “defensores” de los Derechos Humanos: Estados Unidos y Reino Unido?

¿Exigirá Naciones Unidas alguna vez la retirada de todas las tropas extranjeras de suelo iraquí y devolverá la soberanía a su pueblo, representado por la legítima resistencia iraquí?¿Naciones Unidas establecerá, por fin, una comisión para exigir las reparaciones de guerra que las fuerzas ocupantes e invasoras tienen que pagar por las pérdidas causadas durante la invasión y ocupación ilegal de Iraq?

Notas

[1] http://wapedia.mobi/en/Forced_disappearances

[2] http://en.wikipedia.org/wiki/International_Convention_for_the_Protection_of_All_Persons_from_Enforced_Disappearance ...

[3] http://treaties.un.org/Pages/ViewDetails.aspx?src=TREATY&mtdsg_no=IV-16&chapter=4〈=en

[4] http://english.aljazeera.net/news/europe/2007/02/200852513385877874.html

[5] http://www.amazon.co.uk/Forced-Disappearance-International-Criminal-limitations/dp/6130247583

[6] http://www.unog.ch/unog/website/news_media.nsf/(httpNewsByYear_en)/3EAF9F2278C39977C12577740040BA50?OpenDocument ...

[7] http://www.uniraq.org/documents/UNAMI_Human_Rights_Report_January_June_2008_EN.pdf

[8] http://www.aimforhumanrights.org/latest/news/newsitem/article/irak-takes-steps-to-combat-disappearances/ ...

[9] http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900SID/MUMA-7XS4PY?OpenDocument

[10] http://www.brusselstribunal.org/pdf/NGOs_FULL_REPORT_UPR.pdf

[11] http://lib.ohchr.org/HRBodies/UPR/Documents/session9/US/JS25_JointSubmission25.pdf

[12] http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/LJ13Ak03.html

[13] http://www.mcclatchydc.com/2010/09/14/100580/amnesty-international-slams-iraq.html

[14] http://www.redcross.int/en/mag/magazine2008_1/4-9.html

[15] http://www.ic-mp.org/icmp-worldwide/middle-east/iraq/

[16] http://www.icrc.org/eng/resources/documents/feature/iraq-feature-290807.htm

[17] http://www2.ohchr.org/SPdocs/Countries/bimonthly_16012007.doc

[18] http://newstrust.net/stories/345840/reviews/115878

[19] http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9507E4DB133FF933A05754C0A9609C8B63&pagewanted=all

[20] http://www.reliefweb.int/rw/RWB.NSF/db900SID/EVOD-76JGPZ?OpenDocument

[21] http://www.nytimes.com/2009/05/25/world/middleeast/25missing.html

[22] http://ibnlive.in.com/news/missing-iraqis-nearly-impossible-to-trace/61622-2.html

[23] http://www.reliefweb.int/rw/lib.nsf/db900sid/AMMF-74ABRC/$file/fmr-idp-jun2007.pdf?openelement

[24] http://www.internal-displacement.org/idmc/website/countries. nsf/(httpEnvelopes)/B6C0B024031DFA0F802570B8005A74D6?OpenDoc ...

[25] http://www.uniraq.org/documents/UNHCR%20Iraq%20Protection%20Monitoring%20%20Jan-Oct%202009.pdf

[26] http://www.internal-displacement.org/idmc/website/countries. nsf/(httpEnvelopes)/7496912B0BCE583BC1257520004DBA96?OpenDoc ...

[27] http://www.internal-displacement.org/idmc/website/countries. nsf/(httpEnvelopes)/B6C0B024031DFA0F802570B8005A74D6?OpenDoc ...

[28] http://www.uniraq.org/documents/UNHCR%20Iraq%20Protection%20 Monitoring%20%20Jan-Oct%202009.pdf

[29] http://www.ird-dc.org/how/PDFs/Iraq%20refugees%20policy%20brief_final.pdf

[30] http://www.newyorker.com/archive/2003/12/15/031215fa_fact

[31] http://www.craigmurray.org.uk/archives/2006/10/civil_war_in_ir.html

[32] http://www.maskofzion.com/2010/11/baghdad-cathedral-massacre-zionist.html

[33] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/09 /07/AR2006090700768_pf.html

[34] http://ipsnews.net/news.asp?idnews=33521

[35] http://www.globalsecurity.org/wmd/library/news/iraq/2006/10/iraq-061006-rferl01.htm

[36] http://blogs.abcnews.com/theworldnewser/2006/09/what_dropoff_au.html

[37] http://www.alternet.org/world/77602/

[38] http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900sid/MWAI-7R74BB?Ope nDocument&query=disappeared%20iraq&cc=irq ...

[39] http://www.nzherald.co.nz/world/news/article.cfm?c_id=2&objectid=10395546

[40] http://www.guardian.co.uk/world/2008/mar/19/iraq

[41] http://www.nytimes.com/2006/07/05/world/middleeast/05iraq.html

[42] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/09 /07/AR2006090700768_pf.html

[43] http://warisacrime.org/node/41987

[44] http://www.medialens.org/alerts/07/071003_iraq_body_count.php

[45] http://www.brussellstribunal.org/JournalistKilled.htm

[46] http://www.nytimes.com/2006/08/15/world/middleeast/15cnd-iraq.html

[47] http://ipsnews.net/news.asp?idnews=32896

[48] http://en.wikipedia.org/wiki/Baghdad

[49]http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/fisk/secrets-of-the-morgue-baghdads-body-count-503223.html ...

[50] http://warisacrime.org/node/15509

[51] http://www.icrc.org/eng/resources/documents/statement/irak-statement-170407.htm

[52] http://www.reliefweb.int/rw/lib.nsf/db900sid/AMMF-74ABRC/$fi le/fmr-idp-jun2007.pdf?openelement

[53] http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9507E4DB133FF 933A05754C0A9609C8B63&pagewanted=all

[54] http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900sid/MWAI-7R74BB?Ope nDocument&query=disappeared%20iraq&cc=irq ...

[55] http://gulfnews.com/news/region/iraq/morgue-took-16-000-unidentified-bodies-in-2006-1.155117

[56] http://www.newsvine.com/_news/2009/10/25/3422581-iraqi-searc hes-for-brothers-in-ancient-cemetery

[57] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/05 /23/AR2007052301780.html

[58] http://warisacrime.org/node/41987

[59] http://www.uruknet.info/?p=m36110&hd=&size=1&l=e

[60] http://www.youtube.com/watch?v=P0JRzdCWR3g

[61] http://www.zcommunications.org/secret-slaughter-by-night-lies-and-blind-eyes-by- day-by-robert-fisk.pdf

[62] http://www.newsvine.com/_news/2009/10/25/3422581-iraqi-searches-for-brothers-in-ncient-cemetery

[63] http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/6902024.stm

[64] http://www.democraticunderground.org/discuss/duboard.php?az=view_all&address=389x159667

[65] http://admin.iraqupdates.net/p_articles.php/article/15021

[66] http://www.worldproutassembly.org/archives/2007/07/iraq_mass_grave.html

[67] http://brussellstribunal.org/survey111105.htm

[68] http://www.iraqslogger.com/index.php/post/3703/Patterns_of_Sectarian_Violence_in_Baghdad

[69] http://thinkprogress.org/2007/07/24/baghdad-sectarian/

[70] http://www.nytimes.com/2007/06/02/world/middleeast/02iraq.ht ml

[71] http://www.uniraq.org/documents /UNAMI_Human_Rights_Report_January_June_2008_EN.pdf

[72] http://www.reliefweb.int/rw/RWFiles2009.nsf/FilesByRWDocUnid Filename/EGUA-7PZLN5-full_report.pdf/$File/full_report.pdf ...

[73] Read http://www.brussellstribunal.org/Newsletters/Newsletter7EN.htm

[74] http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900sid/EVOD-73WGAN?Ope nDocument&query=disappeared%20iraq&cc=irq ...

[75] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/08

/29/AR2006082901680.html

[76] http://weekly.ahram.org.eg/2008/885/re82.htm

[77] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/02

/22/AR2006022200454.html

[78]http://www.iraqanalysis.org/mortality/438

[79] http://www.washingtontimes.com/news/2007/feb/8/20070208-115125-4889r/

[80] http://www.nytimes.com/2010/03/04/world/middleeast/04baghdad.html?_r=1&ref=world

[81] http://www.newstatesman.com/politics/2008/03/iraq-british-oil-corruption

[82] http://peteinfoshare.blogspot.com/2009/09/iraq-body-confirmed-as-uk-hostage.html

[83] http://www.japantoday.com/category/world/view/iraq-president-opposes-tariq-azizs-death-sentence

[84] http://www.unhcr.se/en/news/press10/press_101019-iraq.html

[85] http://www.nytimes.com/2010/11/27/world/middleeast/27refugees.html

[86] http://www.irinnews.org/Report.aspx?ReportId=76360

[87] http://gorillasguides.com/2008/01/22/syria-un-research-indicates-high-levels-of-trauma-among-iraqi-refugees/ ...

[88] http://en.wikipedia.org/wiki/Ante_Pavelić#Usta.C5.A1e_regime

*Este texto es una adaptación de la conferencia que el autor pronunciará en Londres durante la Sexta Conferencia Internacional contra las Desapariciones, celebrada del 9 al 12 de diciembre de 2010.

Fuente: http://www.brussellstribunal.org/pdf/Disappearances_missing_persons_in_Iraq.pdf

quarta-feira, 1 de setembro de 2010

A inútil guerra que destruiu o Iraque

CONFLITO NO ORIENTE

A inútil guerra que destruiu o Iraque

Um especialista do exército americano que havia colaborado estreitamente com o general David Petraeus, ex-chefe das tropas enviadas ao Iraque, garantia, em 2008, que a guerra civil acabaria quando os xiitas se conscientizassem de que haviam vencido e os sunitas que haviam perdido. Dito e feito.


por Nir Rosen, no Le Monde Diplomatique

Algumas semanas após o início do ataque estadunidense contra o Iraque, em março de 2003, milhares de pessoas se comprimiam diante da recém-fundada Associação dos Prisioneiros Libertados. A sede ficava em uma propriedade que acabara de ser confiscada de um antigo responsável do regime de Saddam Hussein. Nas paredes estavam fixadas as listas de nomes, classificados por ordem alfabética. A relação foi recuperada quando a população pilhou a sede dos serviços secretos. Desesperadas, as pessoas as percorriam com os dedos, na esperança de saber do destino reservado a parentes detidos pela polícia. Geralmente as notícias não eram boas.

Três anos mais tarde, o país mergulhava em uma guerra civil: as milícias e os esquadrões da morte reinaram nas ruas de Bagdá. As famílias faziam fila para procurar parentes – desta vez no necrotério, onde as vítimas estavam reunidas aguardando identificação.

Na verdade, não foi preciso muito tempo para que o Iraque entrasse em um caos incitado pelos conflitos entre as diferentes crenças. Certamente esses tumultos existiam antes de 2003, e parecia lógico que a queda do presidente Saddam Hussein conduziria a um reequilíbrio do poder em favor da maioria xiita1. Mas a compreensão bastante superficial das tensões existentes por parte de Washington contribuiu para atiçá-las. Os Estados Unidos, de fato, viram no partido Baas uma nova versão do partido nazista e o associaram, erroneamente, ao conjunto dos sunitas, classificados como “inimigo” – uma decisão que teve como consequência transformar rapidamente esta falsa hipótese em realidade.

Além disso, a presença das tropas de ocupação americanas impediu a implantação de um governo com uma real legitimidade popular. Ela agravou as relações entre as crenças quando grupos – essencialmente sunitas – em luta contra a presença estrangeira entraram em conflito com aqueles que acusavam de serem favoráveis a ela. Instalou-se um clima de anarquia generalizada, ao qual nem o poder iraquiano nem Washington puderam fazer frente. Após um período de pilhagem frenética, o vazio foi preenchido por homens armados, alguns usando turbantes de religiosos xiitas, outros lenços da resistência, mas que para muitos simplesmente pertenciam a bandos criminosos.

No mundo muçulmano, a mesquita sempre exerceu um papel de dimensões religiosas, sociais e políticas. Ecoando cinco vezes por dia pelos bairros, o chamado para a oração regula o ritmo do cotidiano e o ciclo da vida. Nesse local, os fiéis se reúnem para rezar, aprender, falar e se mobilizar; o sermão da sexta-feira, ou khoutba, é muitas vezes um apelo à ação; e, quer se trate de questões religiosas ou de assuntos internacionais, o imã que dirige a oração expõe os problemas referentes à comunidade. Nos Estados autoritários, é também do alto do minbar (o púlpito onde o religioso fala a seus fiéis) que se fazem ouvir as raras vozes que propõem uma alternativa ao discurso oficial. Foi assim que no Iraque, após a queda do Estado, a mesquita tornou-se a instituição mais importante do país, cumprindo a função de unir as comunidades: primeiro, garantindo os serviços sociais; em seguida, transformando-se ao mesmo tempo em depósito de armas, local de informação e ponto de reunião.

Diante da eclosão da guerrilha, os Estados Unidos agiram às cegas em um primeiro momento, prendendo ou matando dezenas de milhares de iraquianos. Levaram um tempo para compreender que estavam lidando com uma resistência organizada, e mais ainda, que havia começado uma guerra civil entre milícias sunitas e xiitas.

No final de 2004, após ter destruído a cidade de Faluja, dezenas de milhares de sunitas se instalaram no oeste de Bagdá, enquanto os xiitas se refugiaram em outros bairros, expulsando os sunitas que estavam ali. Diante da incapacidade tanto do governo como dos Estados Unidos para garantir a segurança ou os serviços sociais, foram as milícias que se encarregaram disso.

Foi preciso esperar 2006 para que Washington chegasse à conclusão que já deveria ter chegado em 2003: como a resistência se alimentava da presença americana, era preciso confiar ao governo iraquiano a responsabilidade da ordem pública. Tarde demais: as forças de segurança, com predomínio xiita, entraram na guerra civil religiosa.

Como a violência ameaçava caminhar para um conflito em nível regional, o poder americano mudou então sua política. Os partidários da contra-insurreição pediram o envio de novas forças ao país, principalmente para Bagdá. O presidente George W. Bush anunciou, em janeiro de 2007, a chegada ao Iraque de 20 mil soldados suplementares2. Essas novas tropas se espalharam pela capital e construíram imensos muros de concreto ao redor dos bairros, a fim de controlar seus habitantes. Efetuaram um recenseamento, trabalharam com milícias locais e deram assistência a uma população extenuada. Ao mesmo tempo, as forças de segurança atacaram os milicianos e os civis, e apoiaram a vitória dos xiitas na área. Muitos bairros se tornaram homogêneos, obrigando os sunitas a deixá-los. Arrancadas de suas casas, milhões de pessoas se deslocaram para as periferias, as zonas rurais ou para outros países do Oriente Médio – principalmente a Síria3e a Jordânia.

Provavelmente foi o anúncio da chegada dos novos militares que levou os grupos armados sunitas a modificar sua tática. Já em conflito com a Al-Qaeda, eles perceberam que os Estados Unidos não desejavam necessariamente ajudar os xiitas, e menos ainda os iraquianos. O enfraquecimento da Al-Qaeda, sob o ataque brutal do exército americano – em particular na província de Al-Anbar – permitiu a esses grupos sunitas munirem-se de segurança; receberam dinheiro americano sem, no entanto, se transformarem em mercenários. Uma vez que seus rivais da Al-Qaeda fossem eliminados e as tropas americanas tivessem deixado o país, eles esperavam vencer os xiitas – e com ainda mais facilidade se Washington obtivesse, do governo iraquiano, a integração de um quinto de seus efetivos nas forças governamentais.

Ao mesmo tempo, para as milícias xiitas, o tiro saiu pela culatra. Não apenas sua própria comunidade as via como simples grupos de desordeiros, como o primeiro-ministro Nouri Al-Maliki, ao constatar que elas ameaçavam sua autoridade, empenhou-se em destruí-las brutalmente – as tropas “oficiais” permaneceram, no entanto, dominadas pelos xiitas. Essas milícias decidiram então interromper suas atividades, contando retomá-las após a retirada dos soldados americanos.

Um dos elementos menos conhecidos da estratégia de contra-insurreição foi a ofensiva contra as bases principais, as áreas de apoio e os recursos vitais das milícias. Proteger as populações instalando-se no centro dos bairros e erguendo muros de concreto foram as medidas mais visíveis dessa política. Mas o exército americano também intensificou suas operações, tanto dentro como fora de Bagdá, contra as milícias xiitas: entre fevereiro e agosto de 2007, prendeu, em média, mil de seus membros por mês e matou um grande número deles. Pode-se dizer que, em 2008, os Estados Unidos haviam reconquistado o Iraque. A “limpeza étnica” já estava em grande parte concluída. E se a violência persistia, a guerra civil de fato havia terminado. Sinal desses novos tempos: os ricos saíam às ruas com seus carros luxuosos.

“Os refugiados eram os mais indicados para avaliar a situação local”, observa o responsável da Organização das Nações Unidas (ONU) no Iraque, Stefan de Mistura. “Seu retorno significa que a situação está se normalizando”. Entretanto, constata, “eles voltaram, mas não em número considerável. No Kosovo, por exemplo, dois milhões de pessoas voltaram e nós ficamos felizes – mas sobrecarregados.” Após as eleições regionais iraquianas de 2009, a situação ficou clara para ele: “Bagdá havia mudado de cor. Houve uma limpeza religiosa: a cidade era agora amplamente xiita...”

Não tinha volta. Um especialista do exército americano que havia colaborado estreitamente com o general David Petraeus, ex-chefe das tropas enviadas ao Iraque, garantia, em 2008, que a guerra civil acabaria quando os xiitas se conscientizassem de que haviam vencido e os sunitas que haviam perdido. Dito e feito.

De um lado, os iraquianos deslocados, geralmente sunitas, não voltaram para suas casas. De outro, quando as milícias sunitas não foram mais capazes de se unir e alguns de seus chefes acabaram assassinados pela Al-Qaeda, elas se confrontaram com a ofensiva governamental. Esta última chegou a provocar uma breve insurreição em Fadhil, em março de 2009, após a prisão de um chefe local. Mas não foi nenhum grande levante.

Em novembro de 2008, Washington confiou ao governo iraquiano o poder que ele detinha sobre cerca de cem mil combatentes pertencentes a grupos sunitas. Mas apenas 5% desses efetivos foram integrados nas forças armadas: seus principais chefes foram presos, assim como um bom número de combatentes; além disso, parte deles pediu para ser liberada e voltar para casa. Um processo “tranquilo”, que se seguiu para enfraquecer os últimos grupos capazes de rivalizar com o Estado.

Como guerrilheiros e como insurgentes, os grupos sunitas haviam mostrado sua eficácia ao operar clandestinamente e ao se misturar a uma população conquistada. Hoje, os ex-resistentes são conhecidos: seus nomes, endereços e dados biométricos encontram-se nas mãos dos governantes americanos e iraquianos. Muitos outros fugiram – às vezes para o exterior.

O atual governo iraquiano é corrupto, mas opressor e forte; confiando em sua vitória, mostra-se decidido a afirmar sua total autoridade. Os que acreditam em uma reconciliação inter-religiosa se enganaram: ela não acontecerá e não é necessária. Maliki está se tornando um novo Saddam, mesmo que seu poder pareça mais legítimo e mais popular que o anterior.

Os xiitas venceram em detrimento dos sunitas e dos laicos. Se estão divididos, dispõem de uma superioridade numérica e do peso crescente do Estado e de suas forças de segurança. Isso, claro, sem falar do apoio da superpotência que reina no mundo. Durante esse período, os Estados Unidos se engajaram mais na guerra no Afeganistão. A nova ordem estabelecida nesse país pode trazer de volta a tranquilidade, mas o balanço da guerra se revela muito pesado: centenas de milhares de mortos, milhões de pessoas deslocadas, um país devastado e toda a região desestabilizada.


*Nir Rosen é jornalista, pesquisador no Centro de Lei e Segurança da Universidade de Nova York, autor de In the Belly of the Green Bird: The Triumph of the Martyrs in Iraq, Fere Press, Nova York, 2006.


1 Nenhum número confiável referente à repartição entre as diversas comunidades – árabe, curda e principalmente turcomana; e nem sobre a proporção real de sunitas e xiitas, mas esses últimos evidentemente predominam – está disponível.

2 Ler Alain Gresh, “Os Estados Unidos vão ganhar a guerra no Iraque?”, Le Monde Diplomatique, março de 2008.

3 Ler Theodor Gustavsberg, “Silencioso exílio dos iraquianos na Síria”, Le Monde Diplomatique, setembro de 2008.

domingo, 12 de julho de 2009

Relatório da UNESCO sobre os estragos provocados pela ocupação militar

11.07.2009 - 23h31 Sofia Lorena

Erguer uma base militar na cidade arqueológica da Babilónia é “como estabelecer um campo militar em redor da Grande Pirâmide do Egipto ou à volta de Stonehenge, no Reino Unido”, escreveu-se em 2005 num estudo do Museu Britânico. A verdade é que em 2003 e 2004 ali funcionou uma base militar, primeiro norte-americana e depois polaca, e os estragos que ela provocou, diz agora a UNESCO, têm de ser resolvidos com urgência.

“Sem apontar dedos, temos agora um retrato claro da situação”, escrevem os autores do novo relatório, do comité internacional de coordenação para a salvaguarda da herança cultura iraquiana, da organização da ONU para a educação, ciência e cultura. “A presença militar na cidade implicou o estabelecimento de uma zona militar, envolvendo fortificações e medidas defensivas que causaram estragos directos e indirectos”, explica-se.

Há os tijolos esmagados em nove dos corpos de animais que adornam a Porta de Ishtar, estragos resultantes da construção de zonas de estacionamento para veículos militares e depósitos de petróleo, uma estrada que foi aberta até à zona dos templos, todos os materiais arqueológicos retirados do contexto para dar lugar a barreiras de segurança e trincheiras.

E estragos que se imaginam mas não se podem confirmar, já que grande parte da cidade está por escavar. “Várias zonas arqueológicas” foram “niveladas e depois cobertas de areia e gravilha”, e nalguns casos ainda “tratadas com químicos”, antes de o solo ser compactado por “equipamento pesado”, o que “pode ter destruído quaisquer antiguidades debaixo da superfície”. “Os efeitos dos tratamentos químicos nas camadas subterrâneas não são ainda conhecidos.”


A Babilónia, ocupada a 21 de Abril de 2003, já antes tinha sido pilhada: foram roubados e destruídos objectos da biblioteca e dos arquivos da cidade e dos museus com os nomes de dois reis que governaram a cidade, Nabucodonosor (604-562 a.C.), o construtor dos míticos jardins suspensos, uma das sete maravilhas do mundo antigo, e Hammurabi (1792-1750 a.C.), autor do primeiro código de leis do mundo.

Entre os estragos a que é preciso atender, a urgência máxima vai para a Porta de Ishtar e para o Caminho Processional, parcialmente esmagado por tanques e helicópteros.

Cabe agora ao Conselho das Antiguidades e do Património Iraquiano, a quem o local foi entretanto restituído, “realizar intervenções de urgência, nomeadamente restaurar os templos de Ninmah, de Nabu-sha-Hare, de Ishtar e no muro da cidade interior”. Depois, é preciso pensar na “reabertura parcial”. E assim, a cidade da antiga Mesopotâmia, “indiscutivelmente um dos mais importantes lugares arqueológicos do mundo”, poderá vir a integrar a Lista do Património Mundial da UNESCO.

quinta-feira, 7 de maio de 2009

Um presente: Carta de Mia Couto a Bush à época da invasão do Iraque

O título do post se refere a idéia de dávida, porque Mia Couto traz fatos e informações tão lúcidas que deveriam circular o planeta.

Bush já não mais governa os EUA, Sadan Hussein foi morto pelos EUA,como Mia antecipou em sua carta, mas os EUA estão muito longe de reconhecerem que o restante do mundo tem direito a viver democraticamente e tem direito a se autogovernar sem a ingerência e a interferência do poderio econômico, militar, político e cultural dos EUA.


Aproveitem a belíssima missiva deste grande escritor moçambicano, extraído do Macua:

Senhor Presidente:

Sou um escritor de uma nação pobre, um país que já esteve na vossa lista negra. Milhões de moçambicanos desconheciam que mal vos tínhamos feito.

Éramos pequenos e pobres: que ameaça poderíamos constituir? A nossa arma de destruição massiva estava, afinal, virada contra nós: era a fome e a miséria.

Alguns de nós estranharam o critério que levava a que o nosso nome fosse manchado enquanto outras nações beneficiavam da vossa simpatia. Por exemplo, o nosso vizinho - a África do Sul do "apartheid" - violava de forma flagrante os direitos humanos. Durante décadas fomos vítimas da agressão desse regime. Mas o regime do "apartheid" mereceu da vossa parte uma atitude mais branda: o chamado "envolvimento positivo". O ANC esteve também na lista negra como uma "organização terrorista!".

Estranho critério que levaria a que, anos mais tarde, os taliban e o próprio Bin Laden fossem chamadas de "freedom fighters" por estrategas norte-americanos.

Pois eu, pobre escritor de um pobre país, tive um sonho. Como Martin Luther King certa vez sonhou que a América era uma nação de todos os americanos. Pois sonhei que eu era não um homem mas um país. Sim, um país que não conseguia dormir. Porque vivia sobressaltado por terríveis factos. E esse temor fez com que proclamasse uma exigência. Uma exigência que tinha a ver consigo, Caro Presidente. E eu exigia que os Estados Unidos da América procedessem à eliminação do seu armamento de destruição massiva.

Por razão desses terríveis perigos eu exigia mais: que inspectores das Nações Unidas fossem enviados para o vosso país. Que terríveis perigos me alertavam? Que receios o vosso país me inspiravam? Não eram produtos de sonho, infelizmente. Eram factos que alimentavam a minha desconfiança. A lista é tão grande que escolherei apenas alguns: - Os Estados Unidos foram a única nação do mundo que lançou bombas atómicas sobre outras nações;

- O seu país foi a única nação a ser condenada por "uso ilegítimo da força" pelo Tribunal Internacional de Justiça;

- Forças americanas treinaram e armaram fundamentalistas islâmicos mais extremistas (incluindo o terrorista Bin Laden) a pretexto de derrubarem os invasores russos no Afeganistão;

- O regime de Saddam Hussein foi apoiado pelos EUA enquanto praticava as piores atrocidades contra os iraquianos (incluindo o gaseamento dos curdos em 1988);

- Como tantos outros dirigentes legítimos, o africano Patrice Lumumba foi assassinado com ajuda da CIA. Depois de preso e torturado e baleado na cabeça o seu corpo foi dissolvido em ácido clorídico;

- Como tantos outros fantoches, Mobutu Seseseko foi por vossos agentes conduzido ao poder e concedeu facilidades especiais à espionagem americana: o quartel-general da CIA no Zaire tornou-se o maior em África. A ditadura brutal deste zairense não mereceu nenhum reparo dos EUA até que ele deixou de ser conveniente, em 1992;

- A invasão de Timor Leste pelos militares indonésios mereceu o apoio dos EUA. Quando as atrocidades foram conhecidas, a resposta da Administração Clinton foi "o assunto é da responsabilidade do governo indonésio e não queremos retirar-lhe essa responsabilidade";

- O vosso país albergou criminosos como Emmanuel Constant, um dos líderes mais sanguinários do Taiti, cujas forças para-militares massacraram milhares de inocentes. Constant foi julgado à revelia e as novas autoridades solicitaram a sua extradição. O governo americano recusou o pedido.

- Em Agosto de 1998, a força aérea dos EUA bombardeou no Sudão uma fábrica de medicamentos, designada Al-Shifa. Um engano? Não, tratava-se de uma retaliação dos atentados bombistas de Nairobi e Dar-es-Saalam.

- Em Dezembro de 1987, os Estados Unidos foi o único país (junto com Israel) a votar contra uma moção de condenação ao terrorismo internacional. Mesmo assim, a moção foi aprovada pelo voto de cento e cinquenta e três países.

- Em 1953, a CIA ajudou a preparar o golpe de Estado contra o Irão na sequência do qual milhares de comunistas do Tudeh foram massacrados. A lista de golpes preparados pela CIA é bem longa.

- Desde a Segunda Guerra Mundial, os EUA bombardearam: a China (1945-46), a Coreia e a China (1950-53), a Guatemala (1954), a Indonésia (1958), Cuba (1959-1961), a Guatemala (1960), o Congo (1964), o Peru (1965), o Laos (1961-1973), o Vietname (1961-1973), o Camboja (1969-1970), a Guatemala (1967-1973), Granada (1983), Líbano (1983-1984), a Líbia (1986), Salvador (1980), a Nicarágua (1980), o Irão (1987), o Panamá (1989), o Iraque (1990-2001), o Kuwait (1991), a Somália (1993), a Bósnia (1994-95), o Sudão (1998), o Afeganistão
(1998), a Jugoslávia (1999)

- Acções de terrorismo biológico e químico foram postas em prática pelos EUA: o agente laranja e os desfolhantes no Vietname, o vírus da peste contra Cuba que durante anos devastou a produção suína naquele país.

- O Wall Street Journal publicou um relatório que anunciava que 500 000 crianças vietnamitas nasceram deformadas em consequência da guerra química das forças norte-americanas.


Acordei do pesadelo do sono para o pesadelo da realidade. A guerra que o Senhor Presidente teimou em iniciar poderá libertar-nos de um ditador.

Mas ficaremos todos mais pobres. Enfrentaremos maiores dificuldades nas nossas já precárias economias e teremos menos esperança num futuro governado pela razão e pela moral. Teremos menos fé na força reguladora das Nações Unidas e das convenções do direito internacional. Estaremos, enfim, mais sós e mais desamparados.

Senhor Presidente:

O Iraque não é Saddam. São 22 milhões de mães e filhos, e de homens que trabalham e sonham como fazem os comuns norte-americanos. Preocupamo-nos com os males do regime de Saddam Hussein que são reais. Mas esquece-se os horrores da primeira guerra do Golfo em que perderam a vida mais de 150000 homens.

O que está destruindo massivamente os iraquianos não são as armas de Saddam. São as sanções que conduziram a uma situação humanitária tão grave que dois coordenadores para ajuda das Nações Unidas (Dennis Halliday e Hans Von Sponeck) pediram a demissão em protesto contra essas mesmas sanções. Explicando a razão da sua renúncia, Halliday escreveu:

"Estamos destruindo toda uma sociedade. É tão simples e terrível como isso. E isso é ilegal e imoral". Esse sistema de sanções já levou à morte meio milhão de crianças iraquianas.
Mas a guerra contra o Iraque não está para começar. Já começou há muito tempo. Nas zonas de restrição aérea a Norte e Sul do Iraque acontecem continuamente bombardeamentos desde há 12 anos. Acredita-se que 500 iraquianos foram mortos desde 1999. O bombardeamento incluiu o uso massivo de urânio empobrecido (300 toneladas, ou seja 30 vezes mais do que o usado no Kosovo).


Livrar-nos-emos de Saddam. Mas continuaremos prisioneiros da lógica da guerra e da arrogância. Não quero que os meus filhos (nem os seus) vivam dominados pelo fantasma do medo. E que pensem que, para viverem tranquilos, precisam de construir uma fortaleza. E que só estarão seguros quando se tiver que gastar fortunas em armas. Como o seu país que dispende 270.000.000.000.000 dólares (duzentos e setenta biliões de dólares) por ano para manter o arsenal de guerra. O senhor bem sabe o que essa soma poderia ajudar a mudar o destino miserável de milhões de seres.

O bispo americano Monsenhor Robert Bowan escreveu- lhe no final do ano passado uma carta intitulada "Porque é que o mundo odeia os EUA?" O bispo da Igreja Católica da Florida é um ex--combatente na guerra do Vietname. Ele sabe o que é a guerra e escreveu: "O senhor reclama que os EUA são alvo do terrorismo porque defendemos a democracia, a liberdade e os direitos humanos. Que absurdo, Sr. Presidente ! Somos alvos dos terroristas porque, na maior parte do mundo, o nosso governo defendeu a ditadura, a escravidão e a exploração humana. Somos alvos dos terroristas porque somos odiados. E somos odiados porque o nosso governo fez coisas odiosas. Em quantos países agentes do nosso governo depuseram líderes popularmente eleitos substituindo-os por ditadores militares, fantoches desejosos de vender o seu próprio povo às corporações norte-americanas multinacionais? E o bispo conclui: O povo do Canadá desfruta de democracia, de liberdade e de direitos humanos, assim como o povo da Noruega e da Suécia. Alguma vez o senhor ouviu falar de ataques a embaixadas canadianas, norueguesas ou suecas? Nós somos odiados não porque praticamos a democracia, a liberdade ou os direitos humanos. Somos odiados porque o nosso governo nega essas coisas aos povos dos países do Terceiro Mundo, cujos recursos são cobiçados pelas nossas multinacionais."

Senhor Presidente:

Sua Excelência parece não necessitar que uma instituição internacional legitime o seu direito de intervenção militar. Ao menos que possamos nós encontrar moral e verdade na sua argumentação. Eu e mais milhões de cidadãos não ficamos convencidos quando o vimos justificar a guerra. Nós preferíamos vê-lo assinar a Convenção de Kyoto para conter o efeito de estufa. Preferíamos tê-lo visto em Durban na Conferência Internacional contra o Racismo.
Não se preocupe, senhor Presidente.

A nós, nações pequenas deste mundo, não nos passa pela cabeça exigir a vossa demissão por causa desse apoio que as vossas sucessivas administrações concederam a não menos sucessivos ditadores. A maior ameaça que pesa sobre a América não são armamentos de outros. É o universo de mentira que se criou em redor dos vossos cidadãos. O perigo não é o regime de Saddam, nem nenhum outro regime. Mas o sentimento de superioridade que parece animar o seu governo.

O seu inimigo principal não está fora. Está dentro dos EUA. Essa guerra só pode ser vencida pelos próprios americanos.

Eu gostaria de poder festejar o derrube de Saddam Hussein. E festejar com todos os americanos. Mas sem hipocrisia, sem argumentação e consumo de diminuídos mentais. Porque nós, caro Presidente Bush, nós, os povos dos países pequenos, temos uma arma de construção massiva: a capacidade de pensar.

Mia Couto
Março de 2003

terça-feira, 29 de julho de 2008

A sua voz tem importância? NOAM CHOMSKY sobre as causas da guerra no Iraque

NOAM CHOMSKY

"É o petróleo, estúpido!"

O acordo que se desenha entre o ministério iraquiano do Petróleo e quatro companhias petrolíferas ocidentais levanta questões delicadas quanto aos motivos da invasão e da ocupação do Iraque pelos Estados Unidos. Estas questões deviam ser levantadas pelos candidatos às eleições presidenciais e discutidas seriamente nos Estados Unidos, assim como no Iraque ocupado. A análise é de Noam Chomsky.

O acordo que se perfila entre o ministério iraquiano do petróleo e quatro companhias petrolíferas ocidentais levanta questões delicadas quanto aos motivos da invasão e da ocupação do Iraque pelos Estados Unidos. Estas questões deviam ser levantadas pelos candidatos às eleições presidenciais e discutidas seriamente nos Estados Unidos, assim como no Iraque ocupado, onde parece que a população desempenha apenas um papel menor - se é que desempenha - na definição do futuro do país.

As negociações relativas à renovação das concessões petrolíferas, perdidas aquando das nacionalizações que permitiram aos países produtores recuperar o controle dos seus próprios recursos, estão bem encaminhadas para serem entregues à Exxon Mobil, Shell, Total e BP. Estes parceiros originais da Companhia Petrolífera Iraquiana são acompanhados agora pela Chevron e por outras companhias petrolíferas de menor dimensão. Estes contratos negociados sem concorrência, aparentemente redigidos pelas companhias petrolíferas com a ajuda dos oficiais americanos, foram preferidos às ofertas formuladas por mais de 40 outras companhias, especialmente chinesas, indianas e russas.

"O mundo árabe e parte das população americana suspeitavam que os Estados Unidos tinham entrado em guerra precisamente para proteger a riqueza petrolífera que estes contratos procuram garantir" escreveu Andrew E. Kramer no New York Times. A referência de Kramer a uma suspeita é um eufemismo. É além disso mais provável que a ocupação militar tenha ela própria impulsionado a restauração de uma odiada Companhia Petrolífera Iraquiana, instalada na época da dominação britânica afim de "se alimentar com a riqueza do Iraque no quadro de um acordo notoriamente desequilibrado", como escreveu Seamus Milne no Guardian.

Os últimos relatórios evocam atrasos na apreciação das ofertas. O essencial desenrola-se sob o signo do segredo e não seria surpreendente que surgissem novos escândalos.

A necessidade dificilmente poderia ser mais premente. O Iraque possui provavelmente a segunda reserva mundial de petróleo, que se caracteriza além disso por baixos custos de extracção: sem permafrost¹, nem areias betuminosas a transpor, nem perfuração em águas profundas para empreender. Para os planificadores americanos, é imperioso que o Iraque permaneça, na medida do possível, sob o controlo dos Estados Unidos, como um Estado cliente dócil apropriado para acolher bases militares em pleno coração da primeira reserva energética mundial. Que esses eram os objetivos fundamentais da invasão foi sempre claro, apesar da cortina de fumaça de sucessivos pretextos: Armas de destruição maciça, ligações de Saddam com a Al-Qaeda, promoção da democracia e da guerra contra o terrorismo - o qual se desenvolveu radicalmente com a própria invasão, como era previsível.

Em novembro último, estas preocupações tornaram-se explícitas quando o Presidente Bush e o Primeiro ministro iraquiano, Nouri Al-Maliki, assinaram uma "Declaração de princípio", com total desprezo pelas prerrogativas do Congresso americano e do Parlamento iraquiano, assim como da opinião das respectivas populações.

Esta Declaração permite uma presença militar indefinida no Iraque, em coerência com a edificação em curso de gigantescas bases aéreas em todo o país, e da "embaixada" em Bagdade, uma cidade na cidade, sem qualquer semelhança em todo o mundo. Tudo isto não é construído para ser em seguida abandonado.

A declaração encobre igualmente uma descarada afirmação quanto à exploração dos recursos do Iraque. Nela se afirma que a economia iraquiana, isto é os seus recursos petrolíferos, deve ser aberta aos investimentos estrangeiros, "especialmente americanos". Isto é quase como um anúncio de que vos invadimos para controlar o vosso país e dispor de um acesso privilegiado aos vossos recursos.

A seriedade destas intenções foi sublinhada pelo "signing statement"² do Presidente Bush declarando que rejeitará qualquer texto do Congresso suscetível de restringir o financiamento necessário para permitir "o estabelecimento de qualquer instalação ou base militar necessária para o abastecimento das Forças Americanas que estão permanentemente estacionadas no Iraque" ou o "controle dos recursos petrolíferos iraquianos pelos Estados Unidos".

O recurso extensivo aos "signing statements", que permitem ao poder executivo estender o seu poder, constitui outra das inovações práticas da administração Bush, condenada pela American Bar Association (Associação de advogados americanos) como contrária ao Estado de direito e à separação constitucional dos poderes".

Sem surpresa, a declaração provocou imediatos protestos no Iraque, entre os quais dos sindicatos iraquianos, que sobrevivem apesar das duras leis anti-sindicais, instituídas por Saddam e mantidas pelo ocupante.

Segundo a propaganda de Washington, é o Irã que ameaça a dominação americana no Iraque. Os problemas americanos no Iraque são todos imputados ao Irã. A Secretária de Estado Condoleeza Rice sugere uma solução simples: "as forças estrangeiras" e os "exércitos estrangeiros" deveriam ser retirados do Iraque - os do Irã, não os nossos.

O confronto quanto ao programa nuclear iraniano reforça ainda as tensões. A política de "mudança do regime" conduzida pela administração Bush a respeito do Irã é acompanhada da ameaça do recurso à força (neste ponto Bush não é contraditado por qualquer dos dois candidatos à sua sucessão). Esta política igualmente legitima o terrorismo em território iraniano. A maioria dos americanos prefere a via diplomática e opõe-se ao uso da força, mas a opinião pública é em grande parte irrelevante, e não só neste caso.

Uma ironia é que o Iraque está se transformando pouco a pouco num condomínio americano-iraniano. O governo de Maliki é a componente da sociedade iraquiana sustentada ativamente pelo Irã. O chamado exército iraquiano - exactamente uma milícia entre outras - é largamente constituído pela brigada Badr, treinada no Irã e que foi constituída do lado iraniano durante a guerra Irã-Iraque.

Nir Rosen, um dos correspondentes mais astuciosos lá presentes e profundo conhecedor da região, salienta que o alvo principal das operações militares conduzidas conjuntamente pelos Estados Unidos e por Maliki, Moqtada Al-Sadr, já não recolhe os favores do Irã: independente e beneficiando de apoio popular, esta facção é perigosa para este país.

O Irã, segundo Rosen, "apoiou claramente o Primeiro ministro Maliki e o governo iraquiano, na altura do recente conflito em Bassra, contra o que eles descrevem como ‘os grupos armados ilegais' (do exército Mahdi de Moqtada)", "o que não é surpreendente tendo em conta que o seu principal testa de ferro no Iraque, o Conselho Supremo Islâmico Iraquiano, apoio essencial do governo Maliki, domina o Estado iraquiano."

"Não há guerra por procuração no Iraque", conclui Rosen, "porque os Estados Unidos e o Irã partilham o mesmo testa de ferro".

Podemos presumir que Teerã gosta de ver os Estados Unidos instalarem-se e apoiarem um governo iraquiano receptivo à sua influência. Para o povo iraquiano porém este governo constitui um verdadeiro desastre e vai provavelmente prejudicá-lo mais.

Em termos de relações externas, Steven Simon sublinha que a estratégia contra-insurrecional atual dos Estados Unidos "alimenta as três ameaças que pesam tradicionalmente na estabilidade dos Estados do Médio Oriente: o tribalismo, os senhores da guerra e o sectarismo." Isto poderia desembocar no surgimento de um "Estado forte e centralizado, dirigido por uma junta militar que poderia assemelhar-se" ao regime de Saddam. Se Washington conseguir os seus fins, então as suas ações estão justificadas. Os atos de Vladimir Putin, quando conseguiu pacificar a Tchechênia de uma maneira bem mais convincente que o general David Petraeus no Iraque, suscitam contudo comentários de outra natureza. Mas isto são eles, nós somos os Estados Unidos. Os critérios são portanto totalmente diferentes.

Nos Estados Unidos, os Democratas são reduzidos ao silêncio pelo pretenso sucesso da ofensiva militar americana no Iraque. Mas o seu silêncio trai a ausência de oposição de princípio à guerra. Segundo a sua forma de ver o mundo, o fato de se alcançarem os fins justifica a guerra e a ocupação. Os apetitosos contratos petrolíferos são obtidos com a conquista do território.

De fato, a invasão no seu conjunto constitui um crime de guerra - crime internacional supremo, que difere dos outros crimes de guerra porque gera, segundo os próprios termos do julgamento de Nuremberg, todo o mal causado em seguida. Isto está entre os assuntos impossíveis de abordar na campanha presidencial ou em qualquer outro quadro. Por que estamos no Iraque? Qual é a nossa dívida para com os iraquianos por ter destruído o seu país? A maioria do povo americano deseja a retirada das tropas americanas do Iraque. A sua voz tem importância?


Publicado em Khaleej Times a 8 de Julho de 2008, disponível em chomsky.info.

Tradução de Carlos Santos (esquerda.net)

[1] Permafrost - tipo de solo das regiões árticas, permanentemente congelado.

[2] Ato pelo qual o Presidente dos Estados Unidos modifica o significado de um texto de lei.

terça-feira, 1 de julho de 2008

Um caminho para Guantánamo

Publicada em 01/07- Atualizada em 02/07

Assisti ontem ao documentário Caminho para Guantánamo (The Road to Guantanamo) de Michael Winterbottom, Inglaterra, 2006. Seu diretor trabalha com depoimentos de três jovens britânicos que ficaram anos presos, acusados de terrorismo pelos EUA, quando esses em represália ao 11 de setembro atacaram o Afeganistão.

A ida dos jovens para o Paquistão foi motivada pelo casamento de um deles e os amigos o seguiram para a cerimônia. Ao chegarem ao Paquistão, estimulados por um líder religioso, decidiram ir até o Afeganistão para prestarem ajuda humanitária, quando foram presos.

É um filme imperdível. Após assistirmos passamos a nos questionar como é possível o imenso silêncio que se faz desse tema no nosso país.

Em outubro de 2006 Mariana Vidal escreveu sobre sua experiência ao ver este documentário:


O CAMINHO PARA GUANTÁNAMO

Por Mariana Vidal - vidal@fazendomedia.com 17.10.2006

"Temos que fazer alguma coisa pra mudar. Não acredito que isto existe". Foram essas as primeiras palavras que ouvi de uma moça sentada na fileira de trás, assim que acabou o filme. Mas foi só acenderem as primeiras luzes do Estação Paissandu e via-se que o sentimento era geral. A sala estava cheia e ninguém saiu de lá imune.

Uns paravam no meio do caminho para tomar fôlego, outros se juntavam em grupos para comentar aquele absurdo, mas a vontade era mesmo de denunciar, de parar os carros na Rua Senador Vergueiro e avisar às pessoas que não estavam naquele cinema, que campo de concentração ainda existe e não é fruto de uma Alemanha nazista, é do atual governo dos EUA.

O filme "O Caminho para Guantánamo" é belíssimo, é vivo; daqueles que você não consegue se desvencilhar da tela um minuto. Não por acaso os ingleses Michael Winterbottom e Mat Whitecross ganharam o Urso de Prata de melhor direção no Festival de Berlim deste ano.

Trata-se da história real de quatro amigos britânicos de origem paquistanesa que decidem sair da Inglaterra e voltar ao Paquistão para celebrarem o casamento de um deles. Numa mesquita do Paquistão, eles são convencidos pelo líder religioso de que deveriam ir ao Afeganistão prestar ajuda humanitária aos irmãos muçulmanos. No Afeganistão são feitos reféns pelo regime talibã e, posteriormente, três deles são capturados pelas tropas estadunidenses, que os mandam para Guantánamo, onde são torturados por dois anos.

Mas apesar da sensação de impotência que se segue à vontade de "fazer alguma coisa pra mudar" e do choque que muitos levaram ao ver "O Caminho para Guantánamo", felizes são aqueles que viram este filme, pois muitos ali sequer sabiam da existência dessas bases militares que os EUA mantém em Cuba.

Nossa mídia não divulga quase nada sobre Guantánamo ou sobre outro crime de guerra dos EUA (e exemplo é o que não falta). Livros como "Guantánamo - Prisionero 325, Campo Delta" (Editora EDAF), testemunho escrito pelo ex-prisioneiro Nizar Sassi, chegam em Porto Rico, Chile, Argentina, Espanha e México, mas não são lançados no Brasil.

E até mesmo esse filme só foi possível ser visto no Festival do Rio 2006 (já que ele não tem previsão de chegar às telas do grande circuito), com poucas sessões, sem direito ao "última chance" (espécie de repescagem, quando alguns filmes são selecionados para exibição após o término do Festival) e sem figurar na lista dos mais vistos no Festival.

Depois de reclamar sobre a ausência na mídia brasileira sobre as torturas em Guantánamo,, vejo publicada hoje esta tradução do The New York Times

02/07/2008
EUA usaram métodos chineses de tortura em interrogatórios de Guantánamo
Scott Shane
Em Washington


Os instrutores militares que seguiram para a Baía de Guantánamo em dezembro de 2002 basearam uma aula inteira sobre interrogatórios em uma cartilha que mostrava os efeitos das "Técnicas de Gerenciamento Coercivo" para uma possível utilização em prisioneiros, incluindo "Privação de Sono", "Imobilização Prolongada" e "Exposição ao Frio".

O que os instrutores não disseram - e pode ser que não soubessem - foi que a cartilha era uma cópia literal de um estudo feito pela Força Aérea dos Estados Unidos, em 1957, sobre as técnicas comunistas chinesas utilizadas durante a Guerra da Coréia para obter confissões, muitas delas falsas, de prisioneiros norte-americanos.

A cartilha reciclada é a última e a mais vívida evidência da forma como os métodos comunistas de interrogatório que os Estados Unidos descreveram por muito tempo como sendo tortura tornaram-se a base dos interrogatórios realizados tanto pelas forças armadas em Guantánamo quanto pela Agência Central de Inteligência (CIA).

Alguns métodos foram aplicados em um pequeno número de prisioneiros de Guantánamo antes de 2005, quando o Congresso proibiu o uso da coerção pelas forças armadas. A CIA ainda conta com a autorização do presidente Bush para utilizar vários métodos secretos "alternativos" de interrogatório. Diversos documentos de Guantánamo, incluindo a cartilha que descreve os métodos coercivos, foram divulgados em uma audiência do Comitê do Senado Sobre as Forças Armadas em 17 de junho, que analisou como foi que tais táticas passaram a ser empregadas.

Mas os investigadores do comitê não sabiam que a origem da cartilha estava no artigo publicado há meio século em um periódico militar, uma conexão que foi divulgada ao "New York Times" por um especialista em interrogatórios independente, que falou sob a condição de que o seu nome não fosse revelado.

O artigo de 1957 do qual a cartilha foi copiada tem o título "Communist Attempts to Elicit False Confessions From the Air Force Prisoners of War" ("Tentativas Comunistas de Obter Falsas Confissões de Prisioneiros de Guerra Membros da Força Aérea"), e foi escrito por Alfred D.

Biderman, um sociólogo que servia na Força Aérea, e que morreu em 2003.

Biderman entrevistou ex-prisioneiros norte-americanos que retornaram da Coréia do Norte, alguns dos quais foram filmados pelos seus interrogadores chineses confessando ter praticado guerra bacteriológica e outras atrocidades.

Essas confissões orquestradas geraram alegações de que os prisioneiros norte-americanos tinham sofrido "lavagem cerebral", e motivaram as forças armadas a intensificar o seu treinamento no sentido de proporcionar a alguns dos seus membros um sabor dos métodos duros dos inimigos, a fim de evitar que eles capitulassem rapidamente caso fossem capturados.

Em 2002, o programa de treinamento, conhecido como SERE (acrônimo em inglês para Sobrevivência, Evasão, Resistência e Fuga), transformou-se em uma fonte de métodos de interrogatório tanto para a CIA quanto para as forças armadas. Naquilo que os críticos descrevem como um caso notável de amnésia histórica, as autoridades que recorreram ao programa SERE parecem não ter tido consciência de que ele foi criado como resultado da preocupação quanto às falsas confissões feitas pelos prisioneiros norte-americanos.

O senador Carl Levin, democrata pelo Estado de Michigan, presidente do Comitê do Senado Sobre as Forças Armadas, disse, após examinar o artigo de 1957, que "todo norte-americano ficaria chocado" com a origem do documento de treinamento.

"O que faz com que este documento seja duplamente chocante é o fato de que essas eram técnicas usadas para a obtenção de falsas confissões", afirma Levin. "As pessoas dizem que precisamos de informações de inteligência, e elas estão certas. Mas não necessitamos de falsas informações de inteligência".

O tenente-coronel Patrick Ryder, um porta-voz do Departamento de Defesa, disse que não poderia fazer comentários a respeito da cartilha de treinamento utilizada em Guantánamo. "Não posso especular a respeito de decisões anteriores que podem ter sido tomadas antes da atual política do Departamento de Defesa para interrogatórios", disse Ryder. "Posso afirmar a vocês que a atual política do Departamento de Defesa é clara - nós tratamos todos os detentos humanamente".

O artigo escrito por Biderman em 1957 descrevia "uma forma de tortura" usada pelos chineses que consistia em obrigar os prisioneiros norte-americanos a "ficar de pé por períodos excessivamente longos", às vezes em condições de "frio extremo". Ele escreveu que tais métodos passivos eram mais comuns do que a violência física direta. Obrigar os prisioneiros a ficar de pé por longos períodos e expô-los ao frio foram técnicas utilizadas pelos interrogadores norte-americanos militares e da CIA contra os suspeitos de serem terroristas.

A cartilha também descreve outras técnicas utilizadas pelos chineses, incluindo "fome parcial", "exploração de ferimentos" e "ambientes sujos e infestados", bem como os efeitos provocados por tais métodos: "Tornam a vítima dependente do interrogador", "Enfraquecem a Capacidade de Resistência Mental e Física" e "Reduzem o Prisioneiro a Preocupações de 'Nível Animal'".

A única modificação feita na cartilha apresentada em Guantánamo foi a retirada do título original: "Métodos Coercivos Comunistas para Gerar a Colaboração Individual".

Os documentos divulgados no mês passado incluem uma mensagem de e-mail de dois instrutores de SERE, relatando o período que passaram em Guantánamo, de 29 de dezembro de 2002 a 4 de janeiro de 2003. Segundo a mensagem, o objetivo era apresentar aos interrogadores "a teoria e a aplicação das pressões físicas utilizadas durante o nosso treinamento".

De acordo com a mensagem, as sessões incluíram "uma aula profunda sobre os Princípios Biderman", em uma referência à cartilha baseada no artigo de Biderman publicado em 1957. Versões da mesma cartilha, identificada com freqüência como "Cartilha de Coerção de Biderman", circulam em sites na Internet contrários às seitas baseadas no fanatismo religioso. Os métodos da cartilha são utilizados por esses sites para demonstrar como tais seitas controlam os seus membros.

O psiquiatra Robert Jay Lifton, que estudou prisioneiros que retornaram de guerras, e escreveu um artigo na mesma edição de 1957 do periódico "The Bulletin of the New York Academy of Medicine", disse em uma entrevista que ficou perturbado ao saber que os métodos chineses foram reciclados e ensinados em Guantánamo.

"Isso me entristece", afirmou Lifton, que em 1961 escreveu um livro sobre aquilo que os chineses chamavam de "reforma do pensamento", e que se tornou conhecido na linguagem popular norte-americana como lavagem cerebral. Ele classificou a utilização de técnicas chinesas por interrogadores norte-americanos em Guantánamo de "uma virada de 180º".

O interrogatório mais brutal ocorrido em Guantánamo do qual se tem conhecimento foi o de Mohammed al-Qahtani, um membro da Al Qaeda suspeito de ser o "20º seqüestrador" nos ataques de 11 de setembro de 2001. Os interrogatórios de Al Qahtani envolveram privação de sono, posições estressantes, exposição ao frio e outros métodos também usados pelos chineses.

As acusações de terrorismo contra al-Qahtani foram retiradas inesperadamente em maio deste ano. As autoridades informaram que as acusações poderiam ser feitas novamente mais tarde, e recusaram-se a dizer se a decisão foi influenciada por preocupações quanto ao tratamento a que al-Qahtani foi submetido.

Bush defendeu o uso de métodos brutais, alegando que estes ajudam a fornecer informações críticas de inteligência e a prevenir novos ataques terroristas. Mas a questão continua a complicar os processos há muito atrasados, que agora estão em andamento em Guantánamo.

Abd al-Rahim al-Nashiri, um membro da Al Qaeda acusado de desempenhar um papel importante no ataque a bomba contra o destróier norte-americano "Cole" no Iêmen, em 2000, foi acusado na segunda-feira de assassinato e outros crimes. Em audiências anteriores, al-Nashiri, que foi submetido ao "waterboarding" (técnica de tortura conhecida como "afogamento"), afirmou ter confessado falsamente a sua participação no ataque porque estava sendo torturado.



Relações: a Guerra e a Mídia estadunidense

O IMPACTO DAS MENTIRAS DA MÍDIA
(Luiz Carlos Azenha)

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Rupert Murdoch ajudou George W. Bush a tomar de assalto a mídia americana, depois da eleição do republicano em 2000. O magnata da mídia australiano, maior publisher em língua inglesa do mundo, fez isso usando suas emissoras de tevê americanas, principalmente a Fox News, concorrente da CNN. Fez isso abrindo espaço para uma campanha de intimidação contra jornalistas que não concordavam com a política externa de Bush, especialmente depois dos ataques de 11 de setembro de 2001.

Antes que a ocupação americana do Iraque se tornasse um inferno, os neocons haviam conseguido implantar o pensamento único na grande mídia. Roger Ailes, um publicitário historicamente ligado a políticos republicanos, foi o encarregado de "repaginar" a Fox no formato que serviu a Bush. "Nós divulgamos, você decide" foi um dos bordões usados pela emissora. O domínio do governo Bush sobre a grande mídia foi tamanho que acabou resultando numa revolução silenciosa, com o surgimento de meios alternativos de comunicação, notadamente na internet. Surgiram dezenas de documentários, livros-reportagem, sites e centenas de grupos de pressão. Um deles recorreu à FCC (Federal Comission of Communications) para impedir que a Fox use o slogan "equilibrada e justa". Também foram organizados boicotes aos patrocinadores da Fox.

Ainda hoje a cobertura do desembarque dos corpos dos soldados americanos mortos no Iraque é banida pelo Pentágono. A cobertura da mídia americana sobre a guerra teve um impacto impressionante na opinião pública, especialmente nos meses seguintes à ocupação. O apoio ao presidente Bush para que ele mantivesse sua política externa agressiva diminuiu gradativamente, resultando na perda do controle das duas casas do Congresso pelos republicanos nas eleições do início de novembro de 2006.

Um resumo editado do que escreveu Jim Lobe, da Inter Press Service, sobre as pesquisas que mediram o impacto da mídia na opinião pública, feitas alguns meses depois da ocupação do Iraque (o que aparece entre colchetes é meu):

"Quanto mais tevê comercial você assiste, maior é o risco de ter informações errôneas sobre questões-chave ligadas à invasão do Iraque e à ocupação americana, mostra um estudo divulgado em Washington. Quanto mais você assiste ao canal Fox News, de Rupert Murdoch, maior é a chance de ter percepções errôneas sobre a guerra, acrescenta o relatório do Programa de Opinião sobre Política Internacional, PIPA, da Universidade de Maryland.

Baseada em várias pesquisas de opinião nacionais, conduzidas pela Rede do Conhecimento, da Califórnia, a PIPA revelou que 48% dos entrevistados acreditam que tropas americanas descobriram ligações sólidas entre o governo de Saddam Hussein e a rede terrorista Alcáida, 22 por cento acreditam que foram encontradas armas de destruição em massa no Iraque e 25% acreditam que a opinião pública mundial apoiou a invasão americana. [As três afirmações são falsas]

O estudo pode incentivar o debate público e profissional sobre as razões que levaram a grande mídia americana, especialmente as emissoras de rádio e tevê, a não avaliarem com cuidado as alegações do governo Bush, feitas antes da guerra, especialmente sobre a existência de armas de destruição em massa no Iraque e sobre as ligações do país com a Alcáida.

Um de cada cinco entrevistados disse acreditar que os iraquianos usaram armas químicas ou biológicas contra tropas americanas, durante a ocupação. Para cada uma das percepções errôneas, o estudo descobriu grande diferença entre os telespectadores da Fox e os da Rádio Pública Nacional (NPR) e Sistema Público de Televisão (PBS).

Oitenta por cento dos telespectadores da Fox tinham pelo menos uma percepção errônea sobre a guerra, comparado com 23% dos ouvintes e telespectadores da NPR/PBS. Dos consumidores da mídia impressa, 47% tinham pelo menos uma percepção errônea.

Quarenta e cinco por cento dos telespectadores da Fox tinham as três percepções errôneas [que o Iraque tinha ligações com a Alcáida, que tinha armas de destruição em massa e que a opinião pública mundial apoiou os Estados Unidos]. Enquanto isso, entre os telespectadores das três redes [CBS, ABC e NBC] o número ficou entre 12 e 16%. Apenas 9% dos leitores de jornal acreditam nas três falsidades, enquanto só 4% dos ouvintes e telespectadores da NPR/PBS estão triplamente enganados.

Dos eleitores de George Bush, 78% dos que assistem a Fox acreditam na existência de ligações diretas entre o Iraque e a Alcáida, número que caiu para 50% entre os eleitores do presidente que se informaram pela NPR/PBS. Dados da pesquisa demonstram que as percepções errôneas sobre a guerra foram maiores justamente entre aqueles que tiveram maior acesso à mídia".

(Luiz Carlos Azenha) Publicado originalmente em 22 de novembro de 2006, atualizado em 11 de abril de 2008.